El Universal (México), 1.06.2022

Mientras que más allá de los muros de la imponente Mansión Playboy en Bervely Hills el mundo soñaba con el glamour y la belleza de ‘las conejitas’ que se contaban por centenares en dicho lugar, dentro, muchas mujeres vivieron un verdadero infierno entre el abuso sexual y el exceso de alcohol y drogas.

Tras el fallecimiento de su creador, Hugh Hefner, muchas de ellas decidieron salir del silencio y revelar el oscuro entramado de poder, sexo, violencia y el engaño que se vivió en medio de uno de los imperios más grandes de la industria del entretenimiento para adultos.

Ahora, A&E trae a América Latina la primera temporada de la serie documental ‘Secretos de Playboy’, con doce capítulos de mediahora cada uno, con un estreno el próximo 19 de junio a las diez de la noche.

Tras casi siete décadas de construcción y desarrollo, el imperio de Playboy se encuentra en plena reconstrucción. Ha sobrevivido a la crisis y se ha logrado acomodar al desarrollo y competitividad de las nuevas tecnologías.

Miki García fue una de las primeras Playmate que decidió hablar, cuando aún vivía Hugh Hefner, quien intentó, por todos los medios, impedir la publicación de un libro donde ella relató todo lo que había vivido siendo parte del imperio Playboy.

Fue playmate del mes, pero si quería ser playmate del año, tenía que acceder a los deseos sexuales de Hugh, pero por su talento y dedicación, terminó siendo directora de Playmate Promotions, trabajando muy cerca de los nuevos talentos y siendo testigo de los excesos y los abusos.

Ya fue presentada en Estados Unidos y no sólo fue un suceso televisivo, también abrió las puertas a la discusión y reflexión en torno a este imperio del famoso ‘conejito’.

Miki García fue descubierta por Playboy cuando hacía parte de los concursos de belleza en California y la invitaron para hacer unas primeras pruebas. “Todo era bastante controversial para mí y mi familia, pero a la vez, en esa época (inicios de los años setenta), era parte de la revolución sexual”, comentó Miki García.

La droga circulaba libremente por todas las habitaciones y pasillos de la mansión, y cuando fue nombrada en el cargo para la promoción de ‘Las conejitas’, tuvo la oportunidad de conocer más de sus vidas y desgracias. “Fuí una de las pocas ejecutivas mujeres en ese momento, trabajé seis años de directora”.

En medio de esas promociones, la propia Miki fue violentada. “Un actor famoso de los setenta, tras una firma de autógrafos, entró a mi habitación de hotel y me violó. Me resistí, pero él no dejaba de decir: nadie te va a creer. Fue en el año de 1973 y lo hizo dos veces. En ese momento, sabía que él tenía razón, que nadie me iba a creer, y por eso guardé silencio”.

Una docuserie en la que deconstruye al personaje de Hugh Hefner, detrás de la persona ante la opinión pública, poniéndo el foco en el sufrimiento de las mujeres que habitaron la Mansión Playboy, ubicada en Los Ángeles, California.

“Para entender lo que sucedió en la mansión, hay que ver a Playboy como un culto o una secta, donde ellos eran dueños de todos y todas las personas del imperio. Hugh siempre esperaba que se actuara de cierta manera y él tenía el control total. Toda conejita firmaba un contrato inicial por dos años y la explotación era total”.

Era un control tanto físico como emocional y mental, “donde se trataba de tener contentos a los hombres que Hugh quería influenciar. Habían fiestas todas las semanas donde llegaban hombres importantes y tenían que traer prostitutas de distintas partes de Los Ángeles”, dijo Miki.

Para Alexandra Dean, directora y productora ejecutiva, “Hugh Hefner pensaba que ayudaba a las mujeres, pero ellas se sintieron usadas con todos sus recursos inagotables que hicieron que convirtieran a las mujeres convertidas en objetos sexuales”.

El silencio fue el mejor cómplice de Hugh, y muchas de ellas han confesado que en esa época sufrieron del Síndrome de Estocolmo, pero una vez que murió, “no tenía el poder que tenía, porque él amenazaba a la gente, era muy poderoso”, dijo su directora.

Y agregó, “buscamos darle una voz a mujeres que nunca la tuvieron, para que ellas tengan la posibilidad de sanar”.

El público en Estados Unidos ha reaccionado a la docuserie, “a los jóvenes les da asco este tipo de temas, pero a la vez, vemos cómo se está rearmando todo el imperio para llegar a las nuevas generaciones y les va bien financieramente”.

Las revelaciones van mucho más allá, como las giras internacionales en las que ‘Las conejitas’ debían atender los deseos de importantes mandatarios en el extranjero, e incluso, eran usadas como ‘mulas del narcotráfico’.

En ‘Secretos de Playboy’ también hay lugar para sucesos trágicos como la muerte por sobredosis de Adrienne Pollack, en 1973, el suicidio de Bobbie Arnstein (asistente de Hefner) en 1975 y el crimen de la playmate Dorothy Stratten, en 1980, con un funeral al cual casi ninguna de sus compañeras pudo ir por prohibición del propio Hefner.