Europa Press (España), 1.06.2022

El Papa ha alertado de la moda «peligrosa» de ir «hacia atrás» en la Iglesia, un hecho que la convierte «en una secta», al tiempo que ha señalado que la «verdadera tradición católica, cristiana y humana» supone «un crecimiento continuo».

«Hay una moda en todos los siglos, pero en este siglo de la vida de la Iglesia la veo peligrosa que es, en lugar de partir de las raíces para ir hacia adelante en el sentido de las bellas tradiciones hay una tendencia a ir hacia atrás, no por abajo y por arriba, sino hacia atrás», ha aseguro el pontífice.

Francisco ha recibido en audiencia esta mañana en el Vaticano a los participantes de la Conferencia Internacional ‘Líneas de desarrollo del Pacto Educativo Mundial’, promovida por la Congregación para la Educación Católica que se concluyó este martes.

El pontífice ha alertado de esta tendencia de «ir hacia atrás» que ha definido «la moda de hoy» y que sustenta sus principios en la creencia de que ir «hacia atrás preserva el humanismo».    Y ha agregado: «Este ‘ir hacia atrás’ que nos convierte en una secta, que te cierra, que te quita horizontes». Así, ha criticado a los que «dicen que son custodios de las tradiciones» cuando en verdad se trata de «tradiciones muertas». El Papa rezará mañana por la paz acompañado de una familia ucraniana

A este respecto, Francisco ha citado a un teólogo del siglo V, San Vicente de Lerins, que describió «la verdadera tradición católica, cristiana y humana como un crecimiento continuo». «La verdadera tradición es ésta, la que uno lleva con sus hijos», ha detallado el Papa tras recordar que «en todo proceso educativo hay que poner siempre a las personas en el centro y apuntar a lo esencial, todo lo demás es secundario».

«Tampoco hay que olvidar que es fundamental educar para el servicio», ha continuado. El Papa ha citado la mitología griega y en particular la escena en la que Eneas huye de la ciudad de Troya llevando a su anciano padre, Anquises sobre sus hombros, y a su hijo Ascanio llevando el sagrado fuego del hogar, mientras Anquises sostiene a los dioses del hogar familiar.

«Anquises y Ascanio, además de representar la tradición y el futuro, son también símbolos de los sectores frágiles de la sociedad que hay que defender, rechazando la tentación del descarte, de la marginación», ha manifestado el Papa.

Así, ha destacado que la cultura del descarte se basa en la falsa creencia de que «cuando algo ya no funciona bien hay que tirarlo y cambiarlo». «Esto es lo que se hace con los bienes de consumo, y por desgracia se ha convertido en una mentalidad y acabamos haciéndolo también con las personas. Por ejemplo, si un matrimonio ya no funciona, lo cambias; si una amistad ya no es buena, la cortas; si un anciano ya no es autónomo, lo descartas…», ha denunciado el Papa. «En cambio, la fragilidad es sinónimo de preciosidad: los ancianos y los jóvenes son como jarrones delicados que hay que custodiar con cuidado», ha concluido.