Málaga Hoy (España), 8.02.2014

El pasado 24 de enero un grupo de padres denunció ante el Grupo de Delitos Tecnológicos de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Policía Nacional al profesor de yoga de un colegio privado de Málaga por realizar fotografías de los alumnos «de forma habitual» en clase sin permiso expreso de los progenitores. Según la denuncia, a la que ha tenido acceso este periódico, el docente capturaba imágenes de los niños con su teléfono móvil y iPad, «los cuales son dispositivos propios del profesor y no pertenecen al colegio».

Además, «el profesor tenía una serie de alumnas como favoritas y las premiaba dándoles chucherías o dejándoles el iPad«, según consta también en el escrito, en el que los denunciantes consideran que son «actos para cautivar y que no son normales en un profesor». Aunque la denuncia también señala que, según les consta a los afectados, «las fotografías no son comprometidas ni se encuentran los niños en actitud sexual», también subraya, según el testimonio de otra persona, que «algunas niñas se sentían muy incómodas ya que les tocaba en el hombro o en las caderas a cada oportunidad que tenía, una de ellas en concreto le informó que se pasaba toda la hora mirándole el trasero».

Cuando los denunciantes tuvieron constancia de las fotografías acudieron al colegio. «Cuando nos hicieron llegar su inquietud iniciamos una investigación interna entrevistando a alumnos, profesores y madres. Tras recoger declaraciones de todos los implicados, la jefatura de estudios llegó a la conclusión de que no había ocurrido nada inadecuado en nuestras instalaciones. Pero fruto de ello, detectamos que algunos docentes realizaban registros gráficos sin el control del colegio y enviamos una circular a los padres indicándoles que se les recordó a dichos docentes que ese uso no está autorizado y por tanto deben eliminar su uso», explicaron desde la dirección.

En la denuncia también se expresa que los padres «tienen miedo porque el denunciado ha tenido acceso a toda la información de los alumnos, como dirección, teléfonos, rutinas que los niños hacen ya que tiene acceso mediante unas claves y contraseñas». Sin embargo, el centro señala que «los profesores sólo tienen acceso a las lista de clase. Los datos personales de los alumnos no están a su alcance».

Este docente causó baja voluntaria en el colegio aduciendo incompatibilidad horaria, ya que el centro cambió los horarios, según subrayan desde la dirección. Padres lamentan que «el centro sólo ha hecho una investigación interna, pero no ha notificado nada a la Policía», dicen. Subrayan igualmente que están «indignados» porque «el colegio no se responsabiliza y le resta importancia cuando es un acto ocurrido dentro del centro». El colegio afirma que se pusieron a disposición de la Policía cuando preguntó por el ex profesor y «hemos prestado nuestra colaboración en todo lo posible»

Fuentes de la Policía Nacional apuntan que «realizar este tipo de fotografías en clase no es delito en sí pero necesitan permiso de los progenitores». Indican que «si se ha aceptado la denuncia es porque es susceptible de ser investigada».