El Mundo (España), 10.02.2014

La congregación de los Legionarios de Cristo expulsó en 2008 al monitor detenido hoy por los Mossos d’Esquadra por presunto abuso de un menor, pero no lo denunció porque ni la familia ni la víctima quisieron hacerlo.

Los Mossos d’Esquadra han informado hoy de que han detenido a un hombre de 29 años acusado de un delito continuado de abuso sexual a un menor durante 7 años, que cometió cuando era monitor del Club Puigmal.

La víctima acudía para formarse en estudios religiosos como actividad extraescolar al Club Puigmal, que gestiona la congregación y está vinculado al colegio Real Monasterio Santa Isabel de Barcelona.

En declaraciones a Efe, una portavoz de Legionarios de Cristo ha reconocido que ya conocían la existencia de este caso desde 2008 y que desde ese año el monitor fue expulsado y se tomaron medidas para que no se volvieran a repetir los hechos.

Sin embargo, la congregación no denunció los hechos por expreso deseo de la familia de la víctima, según ha asegurado la portavoz de Legionarios de Cristo, que ha desvinculado el hecho de la actividad del colegio Santa Isabel.

«El ámbito en que sucedió no fue el colegio, sino el club de ocio y tiempo libre al que acuden algunos jóvenes en actividades extraescolares», ha señalado la portavoz de la congregación católica, que ha reiterado que cuando sucedieron los hechos no tuvieron conocimiento de lo que ocurría hasta que pasados los años, en 2008, la víctima, que ya era mayor de edad, lo explicó.

Preguntada por qué no denunciaron los hechos, la portavoz de la congregación ha señalado que «se respetó la decisión de la familia y en aquel momento se apartó y se expulsó al monitor».

La portavoz de Legionarios de Cristo ha anunciado que la congregación colaborará con la justicia para esclarecer estos hechos «en apoyo de la víctima» y ha señalado que no se han vuelto a repetir hechos como el denunciado.

El Club Puigmal, además, ha implantado «políticas de ambiente seguro» y remodeló las instalaciones para hacerlas más transparentes y con una atención personalizada de los monitores por parte de personas adultas.

«No se han producido más casos y en el caso que de que los hubiera se denunciarían», ha asegurado la portavoz de la congregación.

Según ha informado hoy la Policía de la Generalitat, la víctima, que en la actualidad tiene 24 años, no se había atrevido a denunciar hasta ahora estos abusos, que ocurrieron cuando tenía entre 11 y 17 años de edad.

La detención se produjo el pasado día 22 de enero por parte de agentes de los Mossos del distrito de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona y el denunciado, de nacionalidad española, está a la espera de ser citado por el juez.

La relación entre los jóvenes comenzó en 1999, cuando la víctima tenía 10 años y se apuntó al centro juvenil de la escuela en la que estudiaba, y donde conoció al que sería su monitor, cinco años mayor que él.

El monitor se acercó de forma gradual al menor, con el que estableció una relación de amistad, hasta el punto de que los padres de la víctima le habían pedido que les hiciera de canguro para él y sus hermanos.

Pasado un tiempo, la relación con el monitor cambió y de manera progresiva el detenido presuntamente comenzó a abusar sexualmente del menor y a volverse más posesivo, consiguiendo apartarlo de sus amigos y pasando todo el tiempo posible junto a él.

El menor, que se sentía manipulado y atemorizado, fue incapaz de terminar con la relación ni de denunciar los abusos, que se producían a diario, según la Policía catalana.

Cuando la víctima cumplió 18 años, decidió marchar a estudiar al extranjero para alejarse de su monitor y decidir sobre su futuro, lo que permitió al joven hallar el valor para explicar a sus padres los abusos sufridos durante años y hablar también con su director espiritual, que apartó al monitor del centro juvenil.

Finalmente, el joven y sus padres denunciaron los hechos ante los Mossos, que detuvieron al antiguo monitor de la víctima.