El Periódico Mediterráneo (España), Pablo Ramón Ochoa, 21.11.2025

El juicio de la supuesta secta sexual de Vistabella dio este viernes un nuevo giro en la Audiencia Provincial de Castellón.

El padre de una de las dos principales acusadas en el proceso, la nuera del Tío Toni, aseguró que ella es, en realidad, una víctima más del gurú espiritual (que falleció en prisión en 2022 tras su detención).

Recién captada por Toni

«Mi hija era muy joven cuando llegó allí, tenía 15 años. Y Antonio abusó de ella siendo menor, a los 15 años. Eso lo sé ahora. Este señor me engañó a mi y engañó a mucha gente», afirmó el padre, quien también frecuentó la comunidad en sus inicios durante los noventa.

Este hombre acudió como testigo de la defensa y, a diferencia del resto de personas que declararon llamados por los letrados defensores, apuntó directamente al Tío Toni. «Pegaba a mi hija, lo hacía para dar ejemplo, pero los golpes se los llevaba ella», añadió.

De agredida a agresora

Esta acusada es a quien muchas de las víctimas de la secta han señalado como colaboradora necesaria del Tío Toni. De los seis acusados, es junto a la exmujer del líder a quien más han apuntado quienes fueron agredidos siendo menores.

En concreto, las víctimas habían dicho que la nuera del Tío Toni les «sujetaba las manos» para que él pudiera abusar de ellas, metiéndoles los dedos o penetrándolas para «dar luz a los ovarios».

Ella declara en diciembre

Ahora, antes de que llegue su turno de declarar (lo hará entre el 1 y el 3 de diciembre), el padre de esta acusada denuncia que ella también fue víctima de esas agresiones sexuales del gurú.

Más tarde, según la Fiscalía y las acusaciones, habría pasado a ser posibilitadora de los mismos abusos que sufrió. De haber ocurrido así, sería una muestra de la abducción psicológica que Toni ejercía sobre los demás, en un proceso que trata de demostrar la responsabilidad de los acusados en los abusos ya que Toni no puede ser juzgado al haberse extinguido su responsabilidad penal con su muerte.

Las vistas siguen el próximo lunes, con declaraciones de más testigos de la defensa.

La Fiscalía reclama penas individuales que oscilan entre los 16 y los 65 años por presuntos abusos sexuales a menores y supuesta asociación ilícita.