El Tiempo (Colombia), 20.03.2005
Fernando Díaz* no ha podido olvidar que su líder religioso, Kelium Zeus , el jefe máximo de la comunidad Tao, decidía repentinamente, en ciertas épocas del año, romper su comunicación con el mundo exterior.
Kelium Zeus se sumergía entonces en una especie de retiros espirituales y pedía la presencia de intérpretes para enviar mensajes a su comunidad. El interlocutor era escogido entre una de los obedientes mujeres Tao y por lo general siempre era una menor de edad. «El verdadero propósito de (Kelium Zeus) era aprovecharse de su condición y terminaba abusando sexualmente de ellas. Las obligaba a tener relaciones con él», recuerda Díaz en una declaración que reposa en la Fiscalía.
Su testimonio es apenas una de las pruebas que llevaron a emitir una orden de captura contra este enigmático líder religioso, cuyo nombre pila es Luis Gustavo Morales y quien en 1986 fundó mediante escritura pública la Santa Iglesia Tao Cristiana Universal Movimientos SOS de Rescate Interoceánico. La filosofía de la iglesia, que promete la ayuda cósmica para lograr el encuentro con Dios, terminó congregando a centenares de seguidores. Muchos de ellos fueron a parar al monasterio de los Tao, levantado en un terreno de 800 hectáreas de Gámbita (Santander) y alrededor del cual giran varias de las dolorosas confesiones de miembros de esta comunidad. Hasta ahora eran desconocidos los testimonios de Díaz y de por lo menos siete integrantes más de los Tao.
Uno de ellos es Jorge Rodríguez*, que formuló declaraciones más graves. «(Kelium Zeus) conformó un grupo armado y consiguió todo un arsenal con fusiles y armas cortas, equipos de comunicación para cometer asesinatos, secuestros, extorsiones, robos y todo tipo de acciones criminales» en la zona, contó Rodríguez. Añadió que las armas eran ocultadas en caletas dentro del monasterio y que utilizaban el lugar para el entrenamiento y la práctica de estrategias militares.
Racha de crímenes
José Rivas*, otro de los testigos, contó su drama personal. Dijo que durante dos años asistió a reuniones de los Tao hasta que ingresó definitivamente al templo, junto con algunos de sus familiares, a finales de 1994. Al darse cuenta de los atropellos y actos delictivos, decidió retirarse con sus parientes después de ocho años, pero se lo impidieron. «Nos incomunicaron y hasta nos pegaban para que no saliéramos, porque seguramente temían que fuéramos a contar», señaló. José logró salir un año más tarde del monasterio, tras pedir la ayuda de sus familiares mediante una carta.
En otro testimonio, David López, quien durante años estuvo en la comunidad, aseguró que Diego León Agudelo, denominado Saidamadam , considerado la persona más cercana a Kelium Zeus , «era la persona encargada de ejecutar crímenes por orden de su líder». Saidamadam fue capturado por la Fiscalía hace unas semanas. López denunció asesinatos selectivos como el de Cediel Montañez, el 16 de diciembre de 1989 en Bogotá, el de Edilsa Flórez, «quien antes de morir fue torturada», en julio de 1992, y los de Rodolfo y Juan Guillermo Rua Marulanda, el 11 de febrero de 1994.
«Los homicidios fueron ordenados por Morales (Kelium Zeus) al considerar que estas personas podrían causar daño a la organización y a sus intereses» aseguró. Y añadió que el líder religioso pregonaba que quien recibía la misión de cometer estos crímenes «estaría acercándose más a su dios». En medio de esta situación, en noviembre pasado, en el sur de Bogotá, sicarios cometieron uno de los crímenes que más ha causado impacto dentro de la comunidad Tao. Se trató del asesinato de Painchalup Sampayo, también llamado Pio Décimo, uno de los fundadores de la organización y quien le sirvió durante años como asesor jurídico. Su caso es aún un misterio y podría evidenciar una profunda división en esta comunidad que durante más de una década mantuvo sus secretos encerrados en un monasterio y que hoy admite atrocidades por las bocas de los mismos hombres que un día creyeron que Kelium Zeus era el «enviado de Dios en la tierra».
La búsqueda del círculo de Zeus
Las autoridades mantienen desde hace cuatro meses la búsqueda de Luis Gustavo Morales, Kelium Zeus , de su esposa Omaira Calderón, Afrodita ; de su hijo Joab Morales, Samuel Johab , y de otras cinco personas más que integran su círculo más allegado. El pasado 25 de noviembre, en un gigantesco operativo, la Fiscalía junto con el DAS y la Policía llegaron en camiones hasta el templo Tao en busca de estas personas. Las autoridades sabían que a su llegada tendrían que enfrentarse con miles de abejas africanizadas. Por eso, llegaron con trajes especiales y caretas para cubrir sus rostros.
«Cuando entramos al templo se activaron los altavoces de los taos y las abejas se nos vinieron encima. Las ahuyentamos con humo y lanzallamas», dijo uno de los uniformados. La Fiscalía decidió entrar a este lugar tras varios meses de una investigación realizada por la Unidad Nacional de Derechos Humanos, que recopiló los testimonios. El día del allanamiento las autoridades hallaron cuatro granadas, municiones de distintos calibres y 10 radios de comunicación.
Costumbres de la secta
Luis Gustavo Morales, Kelium Zeus , líder de los Tao, llegó hacia 1994 en una camioneta burbuja blanca a una finca de Gámbita (Santander). Allí fundó el Sakroacuario, un monasterio de 800 hectáreas. Poco a poco, más de quinientos miembros de la comunidad fueron llegando a las montañas del Sakroacuario. «Cuando llegaron nos hablaron de paz, medio ambiente y ejercicios espirituales. Nos daban charlas sobre dietas y artes marciales», dijo en 1996 uno de sus habitantes. También, llegaron a Charalá a dar conferencias sobre su filosofía. Allí empezaron a promocionar productos y extractos naturales. Los Taos no se bañan con jabón, sino que se untan un líquido que extraen de un árbol. Comen plantas que ellos mismos cultivan como repollo, lechuga y jugos.
En Colombia, los taos se preparan espiritualmente para que en cualquier momento pase por allí una nave espacial, los recoja y se los lleven a otra dimensión. En el lejano oriente, el Tao es una filosofía fundada 600 años antes de Cristo por Lao Tse, en China, y que no está vinculada con esta versión colombiana. Es netamente oriental y su propósito es encontrar el hombre con el ser perdido que es su maestro interno y unificar materia y espíritu. Y lo más importante, transformar las energías síquicas y genéticas que son la vida dentro del ser. Estos taos tienen sedes en Europa, América Central, América del Sur, Africa y Asia.
*Los nombres se cambiaron por motivos de seguridad.



