Diari de Girona (España), 2.07.2019

El Obispado de Urgell ha suspendido dos curas de Ribes de Freser -uno de los cuales es el responsable del santuario de Nuria-, que están siendo investigados por el Tribunal Eclesiástico de Vic por, supuestamente, haber formado parte de la organización sectaria del Seminario del Pueblo de Dios, disuelta y prohibida en 2017. El pasado mas de abril, el Vaticano ya llevó a los tribunales eclesiásticos un total de 17 curas de Cataluña que supuestamente habían formado parte de esta asociación de fieles, que permitía el sexo sin que fuera considerado pecado, impartía lecciones de cariz pseudomístico, prácticas sectarias y tenía «una doctrina sexual dudosa». De hecho, el Obispado de Urgell ha sido uno de los últimos a apartar del servicio religioso sus miembros investigados por estas prácticas irregulares.

Según avanzó el Diario de Andorra, el Obispado de Urgell ha suspendido en total cuatro curas de su diócesis que pertenecieron a la clausurada asociación Seminario del Pueblo de Dios, investigada por un tribunal eclesiástico a instancia del Vaticano por supuestas prácticas sectarias incompatibles con la doctrina de la Iglesia, entre las cuales habría prácticas sexuales. Dos de los curas son los de Bellver de Cerdanya, mientras que los otros dos ejercen en Ribes de Freser, incluido el responsable del santuario de Nuria.

Los cuatro forman parte de los 17 curas de Cataluña que habrían formado parte del Seminario del Pueblo de Dios, y que el Vaticano ordenó el pasado mas de abril llevar ante el Tribunal Eclesiástico de Vic. El Seminario del Pueblo de Dios se creó en Barcelona en 1969 de la mano de Francesc Casanovas, y fue disuelto el abril de 2017 por el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella. A pesar de que en el decreto de disolución no se detallaron los motivos, El País publicó que se trataba de cuestiones teológicas, puesto que el Vaticano consideraba que la doctrina que impartía el Seminario era incompatible con la doctrina de la Iglesia católica.

A partir de aquí, la Conferencia Episcopal Tarraconense hizo público un comunicado donde explicaba que algunos miembros de la asociación -diecisiete curas y dos laicas- estaban siendo investigados por un Tribunal Eclesiástico de la Diócesis de Vic.

Orden del Vaticano

Los sacerdotes implicados formaban parte de las diócesis de Barcelona, Tarragona, Vic, Lleida y la Seu d’Urgell, y el Vaticano ordenó que se los suspendiera de forma preventiva el ejercicio del ministerio público. Aun así, no todas las diócesis fueron igual de rápidas en la hora de ejecutar la orden. En el caso del obispado de Urgell, su obispo, Joan-Enric Vives, ha sido uno de los últimos a tomar la decisión.