La Jornada (México), Melva Frutos, 12.02.2014

Alrededor de 30 personas de la comunidad lésbico gay protestaron a las afueras del Casino Palestino Libanés, donde Richard Cohen, supuesto psicoterapeuta que cura la homosexualidad, impartió una conferencia a jóvenes del municipio de San Pedro. “De forma pacífica, extendimos una inmensa bandera con los colores del arcoiris, nos tapamos la boca con cinta adhesiva y soltamos globos”, informó Miguel Díaz, portavoz de la organización.

El estadunidense, quien se autodefine como un ex gay que imparte conferencias y terapias psicológicas en las que por medio de un sistema de conversión “cura” a los homosexuales, fue invitado en primera instancia por el colegio católico La Bastida, donde estudian hijos de empresarios.

“La comunidad lésbico, gay, bisexual, transgénero e intersexual (LGBTI) protestamos al respecto y (por ello) fue que el colegio La Bastida se retractó y canceló el evento, debemos reconocerlo. Pero luego fue el propio Cohen quien lo reorganizó aquí en conjunto con el Centro Mexicano de Psicotraumatología”, explicó Díaz.

Mientras los manifestantes se encontraban en el exterior del recinto, al que asistieron alrededor de 120 personas, el conferencista salió a entablar un diálogo con ellos, mientras repartía rosquillas azucaradas. Los jóvenes inconformes le recriminaron sus ideas y métodos, que aseguraron, han afectado a muchas personas al grado del suicidio.

Uno de los protestantes se levantó de su asiento y le gritó que era un ignorante y abandonó el lugar. Posteriormente, los inconformes mencionaron que las ideas de Cohen han sido utilizadas en Uganda para aprobar una ley con la finalidad de matar a homosexuales y que en Nueva Jersey y California hay leyes que prohíben la “terapia de conversión” en menores de edad.

Manifestaron que desde 1973 la Asociación Psiquiátrica Americana aseguró que la homosexualidad no es un padecimiento y la Organización Mundial de la Salud la eliminó del catálogo internacional de enfermedades, porque no hay evidencia científica que apoye la eficacia de la terapia “reparativa” para alterar la condición sexual.