Público (España), Ana M Pascual, 1.04.2022

A escasos días para la celebración de las elecciones municipales del 26 de mayo de 2019, el alcalde de la localidad madrileña de Sevilla la Nueva (9.000 habitantes), Asensio Martínez, del PP, daba la bienvenida al obispo de Getafe, Ginés Ramón García Beltrán, a la finca Los Alcores, en la urbanización Los Cortijos del municipio; un bello paraje, de 198.000 metros cuadrados, rodeado de vegetación, como el cedro azul, y donde anidan los últimos ejemplares de águilas imperiales en la Comunidad de Madrid. Por eso esta zona está calificada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Pero el alcalde y el obispo no estaban allí, aquel 18 de mayo de 2019, para contemplar la naturaleza, sino para celebrar la futura construcción del macroproyecto de los Heraldos del Evangelio, una asociación privada de fieles de derecho pontificio, reconocida por el Vaticano en 2001 y salpicada de varias polémicas, como una investigación en Brasil por denuncias de maltrato psíquico y físico a los fieles. Hace tres años el Papa Francisco ordenó su intervención, ante quejas por prácticas exorcistas y alienación parental; pero los Heraldos del Evangelio se resisten a reconocer la autoridad de un comisario pontificio.

El obispo de Getafe bendijo la colocación de la primera piedra del macrocomplejo tras un desfile de hombres y mujeres de la asociación ataviados con unos singulares hábitos, similares a los de los templarios. El alcalde y otros miembros del Ayuntamiento presentes debieron de guardarse para ellos lo que allí había sucedido porque el pueblo no se enteró de nada hasta el 30 de septiembre de 2021, cuando se celebró un pleno y el alcalde dio a conocer el proyecto, que quedó aprobado con la mayoría absoluta del PP.

Según el Estudio de Detalle, al que ha podido acceder Público, el macrocomplejo consta de una iglesia de 1.800 metros cuadrados, con dos torres de 70 metros de altura; un monasterio de 5.000 metros cuadrados; un colegio de 1.500 metros cuadrados; una hospedería de 1.600 metros cuadrados; además de una piscina, probadores y 488 plazas de aparcamiento.

Al ser esta zona de especial protección para las aves, las construcciones no pueden superar los siete metros de altura, según la propia ordenanza municipal reguladora del Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla la Nueva. Por lo que las torres proyectadas de 70 metros de altura tienen difícil encaje urbanístico.

Así lo creen los vecinos, que se están organizando para presentar alegaciones y poder parar «esta aberración medioambiental». Además han organizado una campaña de recogida de firmas en la plataforma Change.org, donde ya acumulan en torno a 900.

Ramón vive muy cerca del futuro complejo de los Heraldos del Evangelio. Será uno de los más perjudicados de la urbanización, que cuenta con un centenar de chalés. La finca de los religiosos justamente se encuentra en el centro de la urbanización, flanqueada por las parcelas particulares de los vecinos. «No entendemos cómo se puede aprobar construir un macrocomplejo de estas características aquí, cuando a los vecinos no les dejan levantar una buhardilla más de siete de metros de altura o nos les dejan instalar un taller en sus parcelas por el ruido medioambiental y ahora van a construir 488 plazas de parking», cuenta Ramón.

La finca fue comprada por la Asociación Cultural Salvadme Reina de Fátima, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones en 1999, una de las denominaciones de los Heraldos del Evangelio. Se la compraron a finales de 2018 a los herederos del político y empresario Miguel Boyer, según ha podido saber este diario. Los religiosos cuentan a día de hoy con una hipoteca de 1,9 millones de euros.

Las condiciones de los Heraldos

El origen de esta adquisición también está marcado por la polémica. En septiembre de 2018 el Ayuntamiento de Sevilla la Nueva recibió una curiosa petición firmada por un arquitecto de Jaén. En ella explicaba que los Heraldos del Evangelio tenían el propósito de adquirir una parcela con objeto de llevar a cabo la construcción de un complejo que constaría de varias edificaciones, pero necesitaban un compromiso por parte del alcalde.

«Precisando previamente a la formalización de la compra-venta, en aras de la seguridad, de una cédula urbanística de dicha parcela, se cursa la presente solicitud a su Excelentísimo Ayuntamiento para la emisión de un informe acerca de la viabilidad de la propuesta de intervención que se plantea, entendiendo que tal informe sería vinculante para la Administración Municipal en la correspondiente tramitación de licencia urbanística de acuerdo con la normativa aplicable y siempre y cuando no se modifiquen las condiciones el proyecto técnico que para ello en su día se aportase», consta en dicha comunicación, a la que ha tenido acceso Público, donde ya se describía el proyecto.

El 3 de octubre de 2018, el arquitecto municipal informó favorablemente, aunque especificó que había que corregir algunos detalles, y la asociación religiosa compró el terreno. Por su parte, el consistorio ha emitido una nota de prensa en la que subraya la legalidad de la operación urbanística. Destaca que el proyecto lo presentó la asociación religiosa el 18 de agosto de 2021, pero obvia informar de que ya era conocido por el Ayuntamiento años antes.

No pueden vivir con niños

En 2020 la Congregación de Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica ordenó el cierre de los colegios de la  asociación de los Heraldos del Evangelio, exigiendo que devolviera a los menores a sus familias. «El colegio que planean no tiene razón de ser -dice Carmen Flores, concejala del PSOE de Sevilla la Nueva-. Ya tenemos tres colegios en la localidad».

La decisión del cierre de los colegios de la asociación se tomó después de una investigación llevada a cabo entre 2017 y 2019, y del nombramiento del cardenal Damasceno como comisario pontificio de los Heraldos del Evangelio. El Papa tomó la decisión a la vista de las quejas de padres y madres de niños y jóvenes que residían en centros de la asociación sin el suficiente contacto con sus familias. El decreto pontificio advertía de la disciplina excesivamente rígida que se seguía allí. Los Heraldos niegan cualquier práctica de abuso y poder.

La Santa Sede impidió ese mismo año que monjes de los Heraldos se instalaran en el Convento de Mula (Murcia), debido a sus investigaciones sobre «supuestas deficiencias en el estilo de gobierno, la vida de sus miembros, el cuidado pastoral de las vocaciones, la formación, la administración, la gestión de las obras y la recaudación de recursos», según informó La opinión de Murcia.

Carmen Flores, concejala del Grupo Municipal Socialista en Sevilla la Nueva, explica a Público que fue en la misma votación del pleno del 30 de septiembre de 2021 cuando los miembros de la corporación se enteraron del macroproyecto. «Antes no habíamos oído hablar de los Heraldos del Evangelio», dice. Considera que el proyecto no se atiene a los parámetros urbanísticos que rigen el municipio. «Para la aprobación de semejante proyecto tenía que haberse hecho a través de un plan parcial, pero el alcalde ha optado por otro planeamiento muy discutible. Sabe perfectamente que las Normas Subsidiarias prohíben levantar esas torres de 70 metros», dice Carmen Flores.

Los Heraldos del Evangelio tienen otras propiedades en España, como una residencia en el Viso, en Madrid, y una casa-castillo en Toledo. La de Sevilla la Nueva será una de las más impresionante de todas cuantas poseen y las famosas torres de su basílica en Sevilla la Nueva se verán a kilómetros. Por poner un ejemplo, la catedral de la Almudena, en Madrid, mide 73 metros, sólo tres por encima de la futura basílica de Nuestra Señora de la Resurrección de los Heraldos.