EFE (España), 24.10.2024
La investigación sobre Evol, la supuesta secta establecida en Escatrón, continúa dando pasos. Esta semana, ha declarado ante la titular del Juzgado de Caspe encargado del caso un testigo cuyo testimonio contradice la manipulación psicológica y los episodios violentos hacia los que apuntan las pesquisas de la Guardia Civil y las denuncias reunidas. El hombre dijo conocer a Igor P., el líder de la organización, desde hace ocho años y haber asistido a varios de sus cursos en las instalaciones con las que contaba en una finca de la localidad zaragozana. En esas visitas afirmó no haber presenciado ningún tipo de maltrato, ya fuese este físico o psicológico. Según él, todo el mundo era libre de ir y volver cuando quisiera. También negó que Igor P. se presentase como un salvador o un líder, sino que simplemente se limitaba a transmitir sus enseñanzas. Respecto, a las entregas de dinero -existe un caso de una persona que habría dado a la secta 60.000 euros procedente de la venta de un piso-, el testigo refirió que, más allá de abonar los 150 euros que costaba cada curso de fin de semana, en una ocasión había prestado 200 euros que le fueron devueltos.
La Guardia Civil considera que Evol era una organización sectaria por la que desde 2018 pasaron más de 40 personas a las que presuntamente se manipuló y engañó para conseguir un beneficio económico, personal o social. El Servicio de Información de la Zona de Cataluña llegó hasta ella a través de unas primeras denuncias interpuestas en esta Comunidad y el momento álgido se vivió en la madrugada del pasado 6 de junio. Aquel día se llevó a cabo una operación en la que participó una importante dotación de efectivos en la finca de de Escatrón en la que estaba asentada la organización.
Fueron detenidos Igor P., actualmente en prisión provisional y de cuya defensa se encarga la abogada Rocío Notivoli, junto a su mujer Saioa M. S., su madre, Elena O. G., y su amiga Patricia J. M. A todos se les imputan delitos de asociación ilícita y estafa. Además, al primero se le atribuyen también amenazas, coacciones y lesiones. Según la documentación reunida y los testimonios recabados, los investigadores mantienen que Igor P. habría creado una ideología totalmente propia combinando diferentes técnicas de desarrollo personal con la astrología y la psicología. En ella, propugna que en 2027 se acabará el mundo, porque habrá un cambio en la manera en la que concebimos la humanidad y será él quien salve a su comunidad.





