El Periódico (España), Olga Pereda, 10.07.2025
El Departament de Recerca i Universitats ha decidido suspender cautelarmente el premio Serra Húnter a la trayectoria de excelencia otorgado el miércoles a la profesora de la Universitat de Barcelona (UB) Marta Soler, jefa del departamento de Sociología y actual directora de CREA, el grupo de investigación señalado por los presuntos abusos cometidos por el catedrático emérito Ramón Flecha.
La decisión, que acaba de publicarse en la web del Departament, responde a “la responsabilidad y la prudencia institucional” dado que no se dispone de la información necesaria para “valorar con garantías la idoneidad de la candidatura”. “Las informaciones aparecidas en prensa ponen en cuestión la solidez de la propuesta (de Soler), avalada por la UB antes de que los hechos se hicieran públicos”, explica Recerca i Universitats en su web. “En coherencia con los criterios de rigor, calidad y ejemplaridad que se exigen en el programa Serra Húnter, el Departament considera necesario suspender cautelarmente el reconocimiento”, concluyen.
Como adelantó el jueves EL PERIÓDICO, el acto de reconocimiento al talento Serra Húnter –que celebra la excelencia académica y la calidad de las siete universidades públicas catalanas– tuvo lugar el miércoles por la tarde en los jardines del Palau Robert. Un total de 36 profesores e investigadores recibieron el premio de manos de la consellera de Recerca i Universitats, Núria Montserrat. Junto a otros seis docentes de las universidades de Lleida, Rovira i Virgili, Girona, Pompeu Fabra, Autònoma de Barcelona y Politècnica de Catalunya, Marta Soler lo recibió en la categoría de trayectoria de excelencia. Dada la gravedad de las informaciones periodísticas que ha destapado el caso, ningún representante institucional de la UB estuvo presente en la ceremonia.
En este diario, Lara Longares, de la Asamblea Feminista de la UB, rechazó la concesión del premio a Soler, doctora por Harvard, porque una de las medidas que han solicitado al rectorado, además de una investigación independiente sobre el caso Flecha, es, precisamente, la suspensión de funciones de poder a todas las personas vinculadas a la jerarquía de CREA, que oficialmente dejó de pertenecer a la UB en 2020 a pesar de que sigue usando su dominio (‘ub’) en la web. Para la Asamblea Feminista, y para muchas otras voces académicas, la presunta excelencia académica de Soler y el resto de investigadoras que permanecen en CREA fue conseguida en un grupo de investigación donde, según las víctimas, se ejercita «la manipulación, el sometimiento y la coerción».
Tras hacerse pública la carta en la que 14 mujeres –cuya identidad está protegida– revelan la presunta coerción sexual, abuso de poder y control emocional que sufrieron hace décadas, mientras eran estudiantes, becarias o doctorandas, a manos de su superior jerárquico en CREA, una ola de malestar recorre el campus de la UB. Las inmediaciones de la Facultat d’Econmia i Empresa han amanecido esta mañana inundadas de carteles anónimos en contra de CREA con mensajes como “No es diálogo, es manipulación. No te creas al CREA”, “CREA, no nos callaremos jamás. Justicia para las víctimas”, “las víctimas hablan, la facultad ignora. Nosotros os creemos, ¿y tú, UB?”.
Además, más de 30 colectivos, entre los que hay grupos de investigación de campus de Barcelona, Madrid y Euskadi, y más de 250 profesionales universitarios, básicamente profesores, han firmado la carta de la Asamblea Feminista de la UB pidiendo una investigación con garantías.
Servilismo y sectarismo
El relato de las presuntas víctimas, representadas por un despacho de abogadas, es escalofriante e incluye masajes corporales y encuentros sexuales, así como situaciones de servilismo y sectarismo y una turbia intromisión de Flecha en su vida íntima. El catedrático emérito, que tiene 73 años y está a punto de jubilarse, y las investigadoras que permanecen en el grupo (especializado, precisamente, en la investigación de la violencia machista) niegan las acusaciones y aseguran que todo es un “complot” y “acto de venganza” por haber enarbolado la bandera del feminismo en los campus.
El catedrático, que ya no ejerce la docencia en la UB, dejó la dirección de CREA en 2006, aunque ha seguido siendo su ‘alma mater’. De hecho, CREA ha organizado para septiembre un congreso europeo sobre violencia machista que ya no se podrá celebrar en el edificio histórico de la UB, según decidió recientemente el rectorado a raíz de la aparición de las denuncias públicas.
Los abogados de la UB han mantenido esta semana una reunión “confidencial y segura” con las letradas que defienden a las 14 mujeres. Fuentes conocedoras del encuentro explican que las abogadas salieron satisfechas tanto con el encuentro como con la disposición de la UB a proteger la identidad de las víctimas y estudiar toda la información disponible para valorar abrir –o no– una investigación.





