El Periódico (España), Olga Pereda, 9.07.2025
Más de 30 colectivos, entre los que hay grupos de investigación de campus de Barcelona, Madrid y Euskadi, y más de 250 profesionales universitarios, básicamente profesores, han firmado la carta de la Asamblea Feminista de la Universitat de Barcelona (UB) en la que se exige al rectorado una investigación independiente del caso del catedrático emérito Ramón Flecha, acusado por 14 mujeres de presunta coerción sexual, abuso de poder y control emocional.
Los hechos, presuntamente, tuvieron lugar hace décadas, mientras ellas eran estudiantes, becarias y doctorandas y él era su superior jerárquico en el grupo de investigación CREA, especializado, precisamente, en el acoso y la violencia machista en los campus. Flecha y las investigadoras que permanecen en el grupo niegan las acusaciones y aseguran que todo es un “complot” y “acto de venganza”. El catedrático, que tiene 73 años y ya no ejerce la docencia, dejó la dirección de CREA en 2006, aunque ha seguido siendo su ‘alma mater’.
La semana pasada, las 14 denunciantes, sin revelar sus nombres, enviaron una carta conjunta al rector de la UB, Joan Guàrdia, a través de un despacho de abogadas. A pesar de la gravedad de su relato (incluidos masajes corporales y encuentros sexuales, así como situaciones de servilismo y sectarismo y una turbia intromisión en su vida íntima), la UB apenas ha movido ficha. Solo ha publicado un comunicado interno mostrando disponibilidad pero asegurando que tienen las manos atadas porque el nombre de las denunciantes no es público y los presuntos hechos están prescritos. La UB recuerda, además, que Flecha está a punto de jubilarse y que CREA no forma parte del campus oficialmente desde 2020, a pesar de seguir usando su dominio (ub) en su web.
El rectorado sí que decidió hace días negar a CREA el edificio histórico de la universidad para la celebración de un congreso internacional sobre violencia machista, que se celebrará en septiembre y que ahora tendrá que buscar otra ubicación.
Investigaciones de oficio y externas
La no cesión de espacios es una de las medidas que, precisamente, pide la Asamblea Feminista en su carta abierta, en la que pide al rectorado una intervención institucional con carácter de urgencia. El grupo solicita una investigación independiente y con garantías para aclarar el caso, así como la adopción de medidas cautelares, incluida la suspensión de funciones de poder a todas las personas vinculadas a la jerarquía de CREA, dirigido actualmente por Marta Soler, catedrática en la UB y directora del departamento de Sociología. Hace días, el sindicato CCOO en la UB también reclamó a Guàrdia que se modifiquen los actuales protocolos antiacoso para incorporar investigaciones de oficio y con personal externo al campus. El objetivo es, según la central, tratar todos los expedientes con el mismo rigor independientemente del cargo o estatus de las personas implicadas.
De momento, el rectorado de la UB no ha iniciado ninguna investigación interna. Los servicios jurídicos de la universidad mantendrán un encuentro «seguro y confidencial» esta semana con las abogadas que representan a las 14 mujeres. Las letradas denuncian que las presuntas víctimas están sufriendo una campaña de acoso por parte de Flecha y las investigadoras de CREA a través de redes sociales y «pseudomedios» como ‘Diario feminista’.
Madrid, Euskadi y Barcelona
Publicada en su web, la carta abierta de la Asamblea Feminista ha conseguido un apoyo masivo. Entre las asociaciones que se han adherido está el grupo T-Antropologia Feminista Ikerketa Taldea, de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y los grupos de investigación en Sociología Ordinaria y Género y Política, ambos de la Universidad Complutense de Madrid, centro al que pertenece otra plataforma firmante, el Punto Violeta Somosaguas. GRETA (Grup de Recerca en Gènere i Desigualtats), de la Universitat Pompeu Fabra, así como los grupos de investigación de Treball Social e Invictus, ambos en la UB, han apoyado la petición de la Asamblea Feminista, a la que también se han adherido los miembros de GREDI (Grup de Recerca en Educació Intercultural), de la UB y la Universitat Rovira i Virgili. Entre las asociaciones también está la red de prevención del sectarismo y del abuso de debilida (RedUNE) y los sindicatos Ustec, el sindicato más votado de la escuela pública, y la sección de CGT en la Universitat de Lleida.





