El Periódico Mediterráneo (España), Pablo Ramón Ochoa, 20.11.2025
Una joven de la supuesta secta sexual de Vistabella compareció este jueves con una versión de los hechos radicalmente opuesta a la dicha hasta ahora en el juicio a los seis acusados de abusos sexuales a menores en la Audiencia Provincial. Fue la primera testigo presentada por las defensas en este proceso y es hermana de una de las presuntas víctimas (con la que no se habla).
Emocionada al hablar de Toni
Para ella, el Tío Toni era «un referente de superación», en referencia a la poliomielitis que sufría el fallecido líder y a sus afecciones pulmonares. «A pesar de su enfermedad, siempre se levantaba con una sonrisa y levantaba el ánimo de aquel que estaba con problemas», dijo esta joven, que fue una de las niñas que creció en la comunidad de La Chaparra.
Ella, igual que los cuatro testigos que la siguieron, negó haber visto o sabido de abusos del Tío Toni a otros menores. Preguntada por si las víctimas le habían dicho si tuvieron algún problema con el gurú, contestó que «no». Y redobló la apuesta al señalar a uno de los testigos de la acusación, ya que según ella, la hija de este le dijo que «su padre la había tocado».
Supuesta hija del líder
Esta joven es, según las acusaciones, hija biológica del Tío Toni y guarda parecido físico con él. Sin embargo, consultada por eso, dijo que no se ha hecho prueba de ADN y que no quiere «saberlo», al considerar que su padre es otra persona.
La chica también restó relevancia a los supuestos poderes curativos con los que las acusaciones han sostenido que Toni atraía a sus seguidores: «Si estabas mal, te decía ‘te puedo poner una mano en la barriga, pero tienes que ir al médico, ¿eh?’».
«Envidias, celos y rencor»
Interrogada por los motivos por los que se han denunciado tales acusaciones sobre Toni, respondió: «Para mí ha sido por envidias, celos y rencor». Apuntó a que, para ella, «todo se rompió por la rutina y las discusiones». «Un día, él se marchó de la casa porque no aguantaba más la situación de todo el mundo, y todos fueron a decirle que iban a cambiar, pero no cambiaron», sostuvo la mujer en su visión exculpatoria.
Ella era una de las personas que tenía un mechón de pelo de Toni que cargaba consigo, y sobre este tema dijo que se trataba de «una muestra de amor».
Sin sexo y con democracia
El resto de testigos, uno de ellos padre de una víctima, negaron haber visto nunca relaciones sexuales en la comunidad. Multitud de testigos de la secta habían afirmado justo lo contrario: que el sexo era el centro de la doctrina de Toni para «dar luz al mundo».
Varias testigos afirmaron los primeros días de juicio que Toni hacía unos «triángulos de luz», una especie de orgías que, según sostuvieron ante el juez, consistían en sesiones de sexo por turnos con Toni y masturbación conjunta de las mujeres para «dar luz al mundo y evitar catástrofes». Además, policías nacionales han explicado esta semana cómo encontraron juguetes sexuales en casi todas las habitaciones y vídeos pornográficos en cintas y USB.
Este jueves, sin embargo, una de las testigos (adulta en los tiempos de la secta) aseguró que ella participaba en esos «triángulos de luz» y que allí solo oraban. «Rezábamos para dar luz», dijo.
Asimismo, esta mujer y los demás apuntaron a que se decidía democráticamente en la secta. «Allí la toma de decisiones era entre todos», dijeron dos personas. «En realidad, Toni no mandaba nada», afirmó la primera joven.
Supuesto móvil económico
Para otra de las testigos aportada por las defensas, el motivo de todo este juicio es el dinero: La Chaparra se vendió tras una subasta pública y, de acuerdo con la versión de esta exmiembro, una presunta víctima le había asegurado que le habían «quitado su herencia».
Por eso habrían denunciado unos supuestos abusos que dijeron no haber visto nunca los que participaron ayer en la vista.
Las acusaciones restan valor a estos testigos
Según consideró este jueves una de las acusaciones en declaraciones a la prensa, los testigos de ayer son personas que todavía defienden el «dogma» del Tío Toni y que por eso deciden defenderlo.
«Con la prueba de cargo hasta la fecha, no tenemos ninguna duda de que el que mandaba era efectivamente Toni, pero que había una jerarquía, un grupo por debajo de él, que era el que le ayudaba», indicó esta acusación, para quien los acusados son colaboradores necesarios del gurú espiritual.





