Contexto (Argentina), 29.06.2012

«Brahma Kumaris» fue creada por un joyero pakistaní, quien se tenía por iniciador divino, en 1969. La peligrosa secta desembarca en Tucumán de la mano de testaferros y familiares de Alperovich. Encuentro en la sede de la Universidad de los Rocchia Ferro. Fue declarada «movimiento sectario» por el gobierno de Francia y «enemigo del Estado» en Grecia.

En la Universidad San Pablo-T, el lunes pasado se realizó la presentación de la secta Brahma Kumaris, con una charla a cargo de Moira Lowe, directora de Brahma Kumaris World Spiritual University para Argentina y Paraguay.

La charla, para el cuerpo docente, el personal y los alumnos de la Universidad dirigida por la doctora Caty Lonac de Rocchia Ferro, versó sobre «Cómo vivir sin miedo y sin enojo».

Previamente, Moira Lowe visitó los estudios del programa de Canal 8 «A las siete», a cargo del popular Mayonesa Rojkés, cuñado del gobernador José Alperovich.

Los antecedentes de la organización promovida por los socios de Alperovich son más que oscuros.

Brahma Kumaris fue fundada por Brahma Baba Lekh Raj, joyero muerto en Pakistán en 1969, quien se tenia por un iniciador divino, poseedor de la verdad suprema. Para sus discípulos es la reencarnación de numerosos dioses hindúes.

Sus enseñanzas tienen como base los «mensajes proféticos» del gurú-fundador: inminencia del holocausto nuclear Salvador, mundo futuro de paz, etc.

En espera del mundo idílico del post-nuclear, los adeptos, «Joyas divinas del Baba» son llamados a liberarse de todas sus pasiones para reencontrar su pureza original y entregar sus bienes «impuros» para liberarse de las «marionetas del mal». Además son vegetarianos, célibes y tienden a perder todo contacto con la familia a la que pertenecían antes de entrar en el grupo.

Entre sus actividades destacan la celebración de seminarios, conferencias y lo que ellos llaman «cursos residenciales». Es a través de dichas actividades como suelen conseguir nuevos adeptos.

Bhrama Kumaris está presente de forma oficial en más de cien países y lleva a cabo actividades, sin sedes, en 25 países más.

Brahma Kumaris es una secta destructiva, un movimiento totalitario que se suele presentar bajo variadas formas, tales como Universidad Espiritual Brahma Kumaris o Centro de Raja Yoga con la excusa de enseñar meditación, pensamiento positivo, cursos para liberarse del estrés o sobre autoestima entre otros.

Exige a sus adeptos absoluta obediencia o dedicación a sus alumnos y profesores. Emplea técnicas de manipulación, persuasión coercitiva y reforma del pensamiento, con el único fin de conseguir los objetivos de los líderes de la organización.

Como resultado sus miembros sufren de una dependencia total al grupo, son dañados psicológicamente, anulando o disminuyendo su voluntad y raciocinio (pensamiento crítico).

Suele conseguir la ruptura del adepto con sus vínculos familiares, de pareja, sexual, amistoso, social, de ocio, de trabajo, etc. Bajo presión y manipulación psicológica al adepto, consiguen que éste acabe dando a la organización una parte o la totalidad de su patrimonio económico (dinero, sueldo, bienes, propiedades, herencias, etc.).

Debido a la modificación del pensamiento, a la manipulación y alteración de las emociones y sentimientos, que se puede definir como “Síndrome de Adoctrinamiento Sectario”,  al adepto le van implantando gradualmente, (sin que se de cuenta, por medio de la clase matinal conocida como: Murli), toda tipo de miedos y fobias.

Miedo al “fin del mundo”, al mundo exterior (fuera de la organización), a la compañía de personas que son ajenos a la secta, miedo a fallarle a Dios, miedo a enamorarse, miedo a Dios (como Juez Supremo). Otro aspecto importante es la manipulación de la sexualidad  con la finalidad de controlar a sus adeptos.

Sus miembros suelen sufrir de privación del sueño y cansancio extremo, dieta muy baja en proteínas, fundamental para la “manipulación mental” también difundida como “lavado de cerebro”. Ya que con las defensas psíquicas y físicas bajas, se quebranta la voluntad del adepto (pensamiento crítico) así es más vulnerable a aceptar nuevas ideas y conceptos.

Otro importante punto que convierte a BKWSU en una secta destructiva es que no muestra la verdadera naturaleza del grupo religioso espiritista al público general. La gente que se acerca a la organización lo hace buscando cursos gratuitos de meditación, pensamiento positivo, educación en valores, autoestima.

No le explican al público que para ser parte del grupo y tomar “todos los beneficios” de su meditación, tienen que cambiar por completo sus vidas, creer que en India vive la Única Médium de Dios, quien trae mensajes especiales únicos para el grupo, ni que tienen que prepararse dando su tiempo, dinero y energía a la organización porque el inminente “fin del mundo” se avecina y solo los adeptos de BK se salvarán y vivirán en el paraíso en la tierra en sus próximos nacimientos.

Cuando el adepto decide dejar la organización debe enfrentarse a las consecuencias de las técnicas que se han usado en él para reformar su personalidad. Pueden presentarse Trastornos disociativos, trastorno de ansiedad, síndrome de Estocolmo, trastornos del estado de ánimo, trastornos de la personalidad, Síndrome Post-sectario, trastorno por estrés postraumático.

La vergüenza, culpa, miedo y el aislamiento entre otros sentimientos son comunes cuando un BK intenta alejarse del grupo. También suelen presentarse déficits cognitivos tales como: falta de concentración, dificultad para mantener la atención, falta de memoria (sobre todo la memoria a corto plazo). Incluso consecuencias orgánicas, como úlceras pépticas recurrentes, diabetes, problemas cardíacos, asma, etc.

La organización Brahma Kumaris fue declarada “enemiga del Estado” por el gobierno de Grecia en 1993 y clasificada como: “peligrosa” por el gobierno de Francia en 1996 (Fuente: “Los cultos, la religión y la violencia” por David G. Bromley, J. Gordon Melton 2002 –  página 113).

BKWSU aparece como un “movimiento sectario” en el informe del gobierno francés (número 2468)  sobre “Las sectas en Francia”, aprobado por la Asamblea Nacional Francesa el 20 de diciembre de 1995.