20 Minutos (España), Gema Caero, 9.04.2026

La Iglesia de la Cienciología es una práctica religiosa creada en 1954 que promete ayudar a sus fieles a encontrar la autoayuda espiritual para eliminar los problemas mentales a través de «audiciones». Sobre cómo se vive dentro de ella o sus jerarquías apenas hay información y, de hecho, ha sido clasificada como secta peligrosa en varios países como Francia o Alemania, entre otros.

Por ello, conocer la verdad detrás de ella genera una gran curiosidad para muchas personas. Tanto que incluso en EEUU, donde más se practica esta pseudorreligión, se ha creado un reto viral en TikTok. Así, no son pocas las personas que se unen a las «Scientology Runs», que podría traducirse como «carreras por la Cienciología», en busca de ‘destapar’ la realidad.

El truco es sencillo: entrar a las sedes corriendo hasta que los echen. De esta manera se puede ver qué hay dentro de sus edificios y qué es lo que hacen. Y es que para formar parte de estos grupos no solo se debe pagar una gran cantidad de dinero, sino que se debe entregar prácticamente todo lo que uno posea para alejarse del mundo exterior. De ahí la gran ‘necesidad’ de algunas personas de adentrarse en esos espacios.

Para los miembros de la secta, los «thetanes», como llaman a las personas que no forman parte de ella, no se merecen conocer la realidad, ya que albergan «demonios» que les corrompen. Por eso, la única manera de entrar es sin avisar y corriendo lo más rápido posible para intentar que no los atrapen. Sin embargo, muchos expertos avisan que, lejos de ayudar a conocer más de ellos, tendrá el efecto contrario.

Como así escribió el periodista Yashar Ali en su perfil de X estos asaltos refuerzan aún más los pensamientos de los sectarios. «Encaja perfectamente con el adoctrinamiento de la Cienciología de que el mundo exterior es un lugar violento que busca interrumpir la difusión de la misma», recalcó. Por ello, aunque pueda parecer una broma infantil, podría llegar a tener graves consecuencias.