BBC News (Australia), 5.07.2022

Doce miembros de un grupo religioso han sido detenidos por la muerte de Elizabeth Struhs, una niña de ocho años en Australia, que murió el 7 de enero en una casa al sur de Brisbane, según informa BBC News. El fallecimiento de la menor fue después de que supuestamente se le negara la insulina a la diabética tipo uno durante casi una semana.

A principios de este año, sus padres fueron acusados de asesinato, tortura y no satisfacer las necesidades de la vida de su hija. Ahora, la policía acusa a otras 12 personas, de entre 19 y 64 años, por la muerte de la niña.

El grupo religiosos estaba al tanto del deterioro de la condición médica de Elizabeth, pero no buscó ayuda, explicó la policía de Queensland en un comunicado. Sus padres, Jason y Kerrie Struhs, son miembros de un grupo religioso pequeño y muy unido en la ciudad de Toowoomba que no está asociado con ninguna iglesia convencional, según los medios locales.

La policía alega que la pareja y otras personas oraron por la recuperación de Elizabeth cuando se enfermó gravemente, explicaron los medios de comunicación. Las autoridades no fueron llamadas hasta un día después de la muerte de la niña.

Investigación sin precedentes

El superintendente de detectives Garry Watts explicó que la policía estaba sorprendida por lo que encontraron y calificó la investigación como un asunto sin precedentes.«En mis 40 años de trabajo policial, nunca me había enfrentado a un asunto como este«, expresó ante los medios. »No estoy al tanto de un evento similar en Queensland, y mucho menos en Australia«.

En una recaudación de fondos organizada para apoyar a los hermanos de Elizabeth, su hermana mayor, Jayde Struhs, expresó que su familia había quedado «completamente destrozada y con el corazón roto».

«Hemos vivido la brutal realidad de que las personas que deberían haberla protegido no lo hicieron, y es posible que nunca sepamos el alcance total de lo que sucedió», escribió.

Jayde también explicó que sus padres eran parte de un culto «impulsado por el miedo y controlador« que llevó la religión a sus extremos.

Se espera que las 12 personas arrestadas el martes comparezcan ante el tribunal el próximo miércoles. Jason y Kerrie Struhs, los padres de la menor, regresarán a los juzgados más tarde en el mes de julio.