Faro de Vigo (España), Rafa López, 27.10.2025
En España se hace llamar Iglesia Centro de Ayuda Cristiano, pero no se puede considerar una entidad evangélica, sino un grupo sectario que, bajo la fachada del cristianismo de origen protestante, practica un proselitismo agresivo y busca, ante todo, la recaudación económica. Es lo que advierten expertos en sectas de este culto que ayer convocó en el centro de Vigo una «concentración especial» presidida por el «obispo» Joaquim Fernandes. En febrero de 2023, esta persona presentó en el palacio Vistalegre de Madrid, ante unos 3.000 creyentes, al fundador del grupo, el brasileño Edir Macedo.
La Iglesia Centro de Ayuda Cristiano es la denominación tras la que se oculta la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), fundada en 1977 por Macedo, polémico magnate que controla el segundo conglomerado de comunicación más importante de Brasil, el Grupo Record, y posee una fortuna estimada de unos 1.000 millones de euros. En 2009, la IURD fue acusada de lavado de dinero, asociación ilícita y falsificación. Edir Macedo, que fue encarcelado en Brasil en 1992 por fraude pero fue liberado al cabo de 12 días, ha apoyado al ultraderechista Bolsonaro, aunque también ha obtenido privilegios, como un pasaporte diplomático, de los presidentes izquierdistas Lula da Silva y Dilma Rousseff.
Luis Santamaría del Río, investigador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), subraya el «camaleonismo» de la IURD, que ha utilizado diversos nombres en las últimas décadas para identificarse. Hace años, cuando se llamaba Familia Unida, tenía su centro vigués en Travesía de Vigo, Nº 79. Actualmente, demonimado Iglesia Centro de Ayuda Cristiano, se ubica en calle San Salvador, 10, un amplio local que antes ocupó, curiosamente, un club de intercambio de parejas. En ese espacio, bajo la plaza de Isabel la Católica, en pleno centro de Vigo, se celebró ayer la reunión, promocionada con cartelería y buzoneo, llamada «Día del clamor al pie de la cruz». Su objetivo, «clamar a Dios por la solución de un problema o la restauración familiar», según figuraba en la propaganda.
Como explica Luis Santamaría en su libro «A las afueras de la cruz», practican exorcismos y sanaciones. En Madrid, en 2023, y el pasado año en Valencia, donde se celebró otro evento con unos mil asistentes, se escenificaron ceremonias de sanación de personas que padecen cáncer o enfermedades crónicas. «¿Usted era sorda?», preguntó Joaquim Fernandes. «Sí», le contestaron. «¿Y ahora?». «¡Ahora escucho perfectamente!”. «¡¡Amén!!», contestó el «obispo» en la ceremonia celebrada en Valencia, según publicó el diario «Levante-EMV».
En la esencia de la IURD está la llamada «teología de la prosperidad», controvertida creencia religiosa según la cual la prosperidad financiera depende de la voluntad de Dios y las donaciones a causas religiosas incrementan la riqueza material de las personas.
En 2016, el antropólogo mexicano Elio Masferrer declaró en la cadena pública mexicana Canal Once que la IURD «pide el diezmo cuatro veces dentro de un servicio religios»; ofrece el «milagro exprés, como un producto que se compra»; y quienes presentan como «obispos», reclutados en Brasil, «son más agentes de ventas que pastores». En Iberoamérica, por cierto, este culto es conocido como «Pare de Sufrir», el título del programa de televisión religioso transmitido por la propia Iglesia Universal del Reino de Dios.
Citado en el libro «A las afueras de la cruz», otro investigador de sectas de RIES, Miguel Pastorino, explica que la doctrina de la IURD «es un vago sincretismo que toma elementos del evangelismo pentecostal, del catolicismo popular y de los cultos afrobrasileños (…), resignificados en un sentido mágico y en una propuesta de ‘negocio con Dios’».
Aunque la Iglesia Centro de Ayuda Cristiano está incluida desde 2019 como confesión evangélica en el registro del Ministerio de Justicia, con el número de inscripción 025014, la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) rechazó hace en 1995 su integración, negando así que pueda considerarse una entidad evangélica.
Tiene una ONG registrada, en su caso en el Ministerio del Interior, llamada Mano que Ayuda. La usa como pantalla para acceder a colectivos desfavorecidos. Entre los colectivos vulnerables sobre los que ejercen su proselitismo están los inmigrantes que llegan a España sin una red familiar de acogida, las mujeres víctimas de violencia machista, los alcohólicos y miembros de bandas latinas.
Otro experto en sectas, el psicólogo clínico y forense Miguel Perlado, denunció en «Levante-EMV» la manipulación de los adeptos con fines de lucro, al plantear el diezmo como única vía de salvación, y exigir adherencia ciega en una estructura piramidal.
Como dice Luis Santamaría, no puede haber un catálogo oficial de sectas en España, no es posible en democracia, por lo que el conocimiento es básico para evitar la captación por un grupo coercitivo. La secta más peligrosa es aquella que desconocemos que lo es.





