Radio 3 Patagonia (Argentina), 30.09.2025
En un video publicado en YouTube, Tamara Saburova, esposa de Konstantin Rudnev, difundió una “petición de ayuda” en la que reclama la libertad del líder de la secta rusa “Ashram Shambala”, detenido en Bariloche desde hace más de seis meses.
“Lo metieron a la cárcel en Argentina por nada”, asegura la mujer, que denuncia la presunta falta de cargos, pruebas o víctimas en la causa que lleva adelante el fiscal general Fernando Arrigo. Para Saburova, el expediente está “fabricado” y responde a un patrón de persecución que su esposo ya habría sufrido en Rusia, donde pasó 11 años en prisión.
Saburova vinculó la detención de su esposo con su condición de opositor al régimen de Vladimir Putin. Asegura que, al igual que otros disidentes, Rudnev fue perseguido y encarcelado en Rusia. “Él sobrevivió, a diferencia de otros como Alexei Navalny, a quien mataron allí”, dijo.
Tras cumplir la condena en Siberia, Rudnev —que se hacía llamar “Gran Shaman Shri Dzhnan Avatar Muni” y llegó a reunir más de 20.000 seguidores— se radicó en Argentina “para pasar su vejez paseando en la naturaleza”, según su esposa.
La mujer denunció las condiciones de detención en la Unidad 6 de Rawson, donde se encuentra su esposo, y dijo que Rudnev bajó30 kilos “está desnutrido y padece problemas cardíacos”, que los fármacos que recibe “lo hacen desmayarse”. Además, según Saburova, los fiscales impiden su traslado a un hospital, incluso tras una orden judicial.
“Él se está muriendo en la cárcel argentina”, advirtió, y pidió que al menos pueda estar bajo arresto domiciliario para ser cuidado por su familia.
El expediente se originó el 21 de marzo, cuando una joven rusa embarazada de 22 años ingresó al Hospital Ramón Carrillo acompañada por cuatro mujeres. El comportamiento evasivo del grupo y el control que ejercían sobre la gestante motivaron una denuncia del personal médico.
La policía detuvo a las acompañantes, todas de nacionalidad rusa, y allanó una cabaña en el kilómetro 6 de la Avenida Exequiel Bustillo. Aunque en ese momento las mujeres fueron liberadas, las investigaciones continuaron y derivaron en la detención de Rudnev y Saburova en el aeropuerto de Bariloche.
En los operativos posteriores, las fuerzas federales secuestraron 131 pastillas de cocaína, vehículos, dinero en distintas monedas y equipos de comunicación.
Rudnev, de casi 60 años, no es ajeno a la prisión. Fue detenido en 2010 con drogas y en 2013 condenado en Rusia a 11 años por abusos sexuales contra seguidoras de su secta. Según The Telegraph, durante aquel proceso se le confiscaron propiedades y automóviles para indemnizar a víctimas.
Su arresto en Bariloche estuvo marcado por un episodio dramático: al ser interceptado por la Policía de Seguridad Aeroportuaria, intentó cortarse la garganta con una navaja de afeitar que llevaba en su billetera.
La justicia argentina investiga a Rudnev y a varios de sus allegados por trata de personas con fines de explotación. El proceso incluyó 19 detenidos, y los fiscales sospechan que Saburova cumple un rol central en la organización.
Sin embargo, Saburova apeló a la compasión: “Si tienen algo vivo en su corazón, por favor liberen a mi esposo. Compartan este video para que se haga justicia en Argentina”. La mujer asegura que escucha a diario la voz de Rudnev en su mente y siente cómo sufre. “Mi corazón se parte del dolor”, confesó, al tiempo que acusó a los fiscales y médicos de “mentir” y dejarlo morir en prisión preventiva.





