News (Japón), 14.03.2024

Un tribunal en Tokio ordenó al Estado entregar los restos de Asahara Shoko, líder de la secta Aum Shinrikyo, también conocida como Verdad Suprema, a su segunda hija.

Asahara, cuyo nombre real era Matsumoto Chizuo, fue ejecutado en 2018 junto con seis miembros de la extinta secta apocalíptica que perpetró el mortal ataque con gas sarín en el metro de Tokio en 1995.

El Tribunal Supremo sentenció que la segunda hija de Matsumoto debe tomar posesión de sus cenizas y cabello. Sin embargo, el Estado se ha negado a entregárselos, ya que, afirma, los restos podrían llegar a manos de una agrupación sucesora de Aum Shinrikyo.

La hija llevó el caso a los tribunales para reclamar la posesión.

En la sentencia dictada el miércoles, Koike Ayumi, la jueza del Tribunal de Distrito de Tokio que presidió el caso, señaló que incluso después de examinar todas las pruebas, no se ha podido establecer una conexión entre la hija y la agrupación sucesora.

La jueza señaló que si los restos llegan a manos de otros y esto daña la seguridad pública, podría tener un gran impacto. Sin embargo, dijo que la cuestión de si de debe o no restringir la posesión debería discutirse en el Parlamento y quedar establecido por una legislación.

Koike agregó que la segunda hija busca la propiedad de los restos como parte del duelo por la muerte de su padre y que las restricciones que el Estado impone sobre su posesión no pueden justificarse.

A las autoridades les preocupa que los restos de Asahara se conviertan en un objeto de adoración por parte de sus seguidores, incluidos miembros de Aleph, la organización sucesora de Aum Shinrikyo.

El Gobierno señaló que dará una respuesta apropiada después de revisar cuidadosamente la sentencia.