La Capital Mar de Plata (Argentina), 28.03.2022

En el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata se escucharon los testimonios de los últimos testigos en torno al juicio contra la secta yogui liderada por el fallecido Eduardo Nicosia que funcionó en el Hotel City y que está acusada de haber captado y acogido a personas en situación de vulnerabilidad con el fin de reducirlas a la servidumbre y explotarlas.

Este lunes, la audiencia se centró en los testimonios de los últimos testigos ofrecidos por la defensa de Silvia Cristina Capossiello, quien era la esposa de Nicosia, Sinecio de Jesús Coronado Acurero y Luis Antonio Fanesi.

Estos testigos eran miembros de la organización que no se reconocían como víctimas y que incluso negaban que se trataba de una secta. Dos de estos testimonios eran de las madres de dos víctimas que acusaron a Nicosia de haberlas abusado sexualmente.

Durante su testimonio, el representante del Ministerio Público Fiscal, Carlos Fioriti, le preguntó si sabía que Nicosia estaba acusado de haber abusado de su propia hija y de haber tenido 15 hijos -confirmado con estudios de ADN- con miembros de la secta.

“Lo que dicen no es cierto, es todo un invento de la prensa”, dijo ante la pregunta la testigo presentada por la defensa ante los jueces Roberto Falcone, Fernando Machado Pelloni y Nicolás Toselli.

Estos testigos dijeron desconocer de los temas que se debatían en el juicio y negaron que se trataba de una secta.

Para los acusadores -tanto del Ministerio Público Fiscal, como de la querella- quedó en evidencia que estos testigos no decían la verdad, ya que no podían desconocer tantos años de abusos y tormentos a miembros de la organización, en algunos casos a sus propias hijas.

Terminada la exposición de prueba de este debate que comenzó en septiembre del año pasado, el próximo lunes 4 de abril comenzará a alegar el fiscal Juan Manuel Pettigiani, quien ya adelantó que le tomará dos semanas, por lo que recién el 11 de abril se conocerá cuánto pide de condena para cada acusado. Según trascendió, el fiscal pedirá penas “ejemplificadoras” para cada uno de los imputados.

Terminada su exposición, será el turno de los representantes de las víctimas y finalmente de la defensa.

Cabe recordar que tras la muerte del líder de la secta Eduardo Nicosia, quien falleció en enero del 2021 en el Penal de Ezeiza, y el psicólogo Fernando Ezequiel Velázquez, que murió a principios de marzo de este año también en el penal de Ezeiza, solo quedan tres imputados en el debate: Silvia Cristina Capossiello, quien era la esposa de Nicosia, Sinecio de Jesús Coronado Acurero y Luis Antonio Fanesi.

Una secta en pleno centro

Los hechos por los cuales llegaron a juicio se sucedieron, al menos, desde principios de la década de 1970 y a partir del 2005 y hasta el allanamiento del 3 de julio de 2018. La organización actuaba desde el inmueble del Hotel City, ubicado en Diagonal Alberdi 2561, en pleno centro marplatense.

Nicosia, con la complicidad de los acusados y mediante engaños, falsas promesas, fuerza, violencia y abuso de situaciones de vulnerabilidad, valiéndose de su rol de líder religioso o espiritual, “sometió a las personas integrantes de la congregación previamente captadas y a los miembros de su grupo familiar a diferentes delitos contra la integridad sexual: les efectuó personalmente tocamientos, abusos sexuales con acceso carnal y a su vez, obligó a contraer relaciones sexuales a los discípulos y a los integrantes del grupo entre sí”.

Por su parte, y siempre de acuerdo a la hipótesis fiscal Capossiello, que era la pareja del líder, “controlaba a los damnificados en ausencia de Nicosia y estaba al frente de la cooperativa administradora del complejo hotelero”. En tanto, Coronado Acurero “era una persona de confianza de Nicosia, colaboraba en las actividades ilícitas investigadas y el permanente control de las personas damnificadas”, mientras que Fanesi “perteneció a la organización, cuanto menos, desde el año 1973 y participaba del control sobre las víctimas, acompañándolas en los viajes dispuestos con el objeto de disponer reubicaciones estratégicamente ordenadas tendientes a captar nuevos adherentes al grupo”. “En los últimos años, esta función la cumplía como recepcionista del Hotel City, a lo que se agrega que, los testimonios de autos, dan cuenta de su actuación en el ocultamiento de la sumisión sexual por parte de Nicosia hacia otros integrantes del grupo”, sumó el funcionario de la fiscalía, Carlos Fioriti.

De acuerdo a los relatos de las víctimas tomados durante la investigación, Nicosia habría tenido al menos quince hijos e hijas, trece de ellos con seis madres diferentes y los otros dos con dos de sus hijas biológicas. Salvo un caso, los menores de edad fueron inscritos o registrados como hijos biológicos de otros miembros de la congregación, quienes habrían sido instigados para ello por Nicosia y otros imputados