Dagens Nyheter,  Juan Flores y Nuri Kino, 29.12.2002 [Traducción de Miguel Perlado]

UFF, el recolectador de ropa usada, está amenazado de quibra tras 136 reclamaciones de pagos pendientes y una deuda de 4,5 millones de coronas suecas (490.000€). Dagens Nyheter hoy publica documentos que demuestran que  UFF de Suecia forma parte de un imperio mundial de billones dirigido por el danés Mogens Amdi Petersen, desaparecido desde hace 20 años y buscado [por la policía]. Le acusan de serios fraudes fiscales.

Una menor parte de la ropa que UFF recoge en los contendores conocidos, se venden en once tiendas de segunda mano en ciudades suecas, pero la mayor parte de la ropa recogida en Suecia se exporta y se vende a almacenes en Estonia. La mayor parte del dinero, se encauza en el movimiento Tvind dirigido por Amdi. Tras esta fachada, existen muchas empresas que se oculta en paraísos fiscales.

Llama la atención los pocos miembros que tienen las sociedades de UFF en Suecia. Lo que parece asociaciones de beneficencia independientes en realidad son una actividad de negocios dirigida desde la sede central danesa.

Para demostrar su seriedad, UFF dispone de una llamada “cuenta 90” [usada en Suecia por organizaciones de beneficencia reconocidas], pero la mayor pare del dinero recaudado va por otros caminos dentro de la UFF. Los aproximadamente mil botes de recolecta que UFF ha colocado en tiendas y restaurantes, no se vacían de una forma aceptable, sino por un señor que se llama Göran, UFF no parece conocer su apellido.

Grandes deudas en vez de ingresos millonarios

UFF es objeto de persecución por parte de agentes fiscales [en Suecia]. Sus deudas prácticamente ascienden a 4,5 millones de coronas (500.000€) y está al borde de la quiebra, aunque la ropa donada por los suecos se vende por millones de euros. ¿Qué parte de los beneficios van a proyectos de beneficencia – y donde va el resto – UFF se niega a revelarlo. En los últimos años, UFF ha llegado a deber millones a Hacienda. Sus deudas asciende a 3,6 millones de coronas suecas (393.000€) en salarios de empleado e impuestos, y aproximadamente 800 mil coronas (87.000€) a proveedores. La asociación ha recibido 136 reclamaciones de pagos pendiente y ya varias veces  se ha escapado de la amenaza de una quiebra. La investigación realizada por Dagens Nyhete demuestra que la organización, debería ser capaz de cumplir con sus deudas de forma razonable.

El año pasado el público sueco donó 8.900 de toneladas de ropa y zapatos usados a través de la recogida en los contenedores amarillos de UFF. La mayoría de la ropa recogida se vendió a una organización hermana de UFF, Humana Baltic Estonia y a la representante de ropa Garzón & Show. Humana Baltic revendió la ropa a las diez tiendas que aproximadamente llevan en Estonia. UFF en Suecia se niega a revelar sus ingresos pero  afirma que ganó unos 20 millones de coronas suecas  (2,2 millones de euros) con la exportación a países del Este.

Humana Balic tiene mucho más. De acuerdo con nuestras fuentes, que conocen sus actividades, probablemente se vendió más de cuatro mil toneladas de ropa por un precio de 30 a 60 coronas el kilo (3,30€ a 6,60€), lo que resultaría en unos ingresos de un 250 millones de coronas (28 millones de euros). UFF no lleva ningún proyecto de desarrollo en Estonia, es puro negocio con unos beneficios que no vuelven a las arcas de UFF, pero que fluyen a la UFF internacional, Humana People to People. De exactamente la misma manera, UFF vende ropa en Áfica aunque la ropa en primer lugar fue una donación. Ya que la venta de ropa usada a las diferente organizaciones hermanas puede haber generado decenas de millones de coronas adicionales (millones de euros), que también han ido a las arcas de Humana.

De acuerdo con UFF en Sucia, los beneficios la venta de ropa va los proyectos de desarrollo. Para mucha gente con experiencia, es un hecho difícil de creer [improbable]. Sobre todo, se se considera que UFF/Humana recoge y vende ropa usada de más de 30 país en todo el mundo.

Una fuente africana con una buena comprensión de las actividades, afirma que sólo en Lubito, una ciudad portuaria de Angola, unas 12.000 toneladas de ropa usada de distintas asociaciones Humana/UFF fueron colocados en el mercado durante el pasado año. En la capital, Luanda, UFF despliega su mayor actividad económica con 30.000 toneladas de ropa vendidas al año, afirma.

Actualmente, UFF recibe en Angola unas 15 coronas (1,65€) por cada kilo de ropa vendida, lo supondría unas 600 millones de coronas anuales (66 millones de euros).

No es creíble que todos estos beneficios fueran a proyectos de desarrollo. “Tampoco hay recurso para controlarlo, ya que ellos no dan tal información, afirma la misma fuente en África.

Humana lleva más de 150 proyectos de desarollo a pequeña escala que según una fuente en una organización de desarrollo costaría en torno a los 200 millones de coronas (22 millones de euros) al año. Los nueve proyectos que UFF [Suecia] apoya directamente y que se expone en su informe anual son de este tipo, a pequeña escala y con un presupuesto de 600.000 a  700.000 coronas (entre 66 y 76 mil euros). Además estos gastos son compartidos con diferentes organizaciones oficiales de desarrollo, por ejemplo Sida Sueca [organización de ayuda al desarrollo del Estado]. En el año 2000, estos nueve proyectos le costaron a UFF 3,2 millones de coronas (350.000€).

En efecto, debería existir unos inmensos beneficios inclusa después de costear los proyectos de desarrollo.  La UFF sueca se ha negado insistentemente a explicar cómo se ha empleado estos beneficios. “Cada asociación UFF es independiente y debe explicar cómo emplean sus propios recursos,” afirma Thomas Gregersen, presidente de UFF  en Suecia.

¿Qué resposabilidad tiene por la forma en que se utilizan las donaciones de los ciudadanos suecos?. “Cada asociación tiene auditores que revisan la empresa,” contesta.

A Gregersen también le cuesta explicar por qué la junta directiva durante años elaboraba presupuestos que no logró cumplir y de esta forma sacaron ingresos de la asociación. “Ha habido una crisis en el negocio de artículos de segunda mano. Estamos trabajando en salir de nuestros problemas económicos,”, afirma.

La secta vive de ropa usada sueca

Cada vez que lleva ropa a uno de los contenedores amarillos de UFF o compra en una tienda UFF de ropa usada, Ud. apoya el edificio del imperio mundial llamado Tvind. Es dirigido por el enigmático Mogens Amdi Petersen, que esta primavera fue imputado de fraude fiscal y es buscado por la policía Danesa. Hasta la fecha, la asociación UFF de Suecia, ha podido negar todas las acusaciones. “UFF es totalmente independiente de Tvind y del Teachers Group”, aseguraron tanto el director adjunto Trond Narvestad y el director Thomas Gregersen hace solamente unas semana.

Ellos intentaron evitar responder la pregunta si son miembros del Teacher Group y lo han calificado de un tema personal que no tiene nada que ver con la UFF. La única conexión oficial entre UFF y el movimiento Tvind es que UFF utiliza sus escuelas para preparar los voluntarios que envía a trabajar en los proyectos de ayuda al desarrollo en África. Esta situación se debe a una falta de alternativas para esa educación.

Pero mira el fax (publicado aquí). Fue escrito por Trond Narvestad en 1999 como respuesta a una solicitud de un grupo de empleados que quisieron incrementar la trasparencia y democracia de esta organización, Quería una asociación de muchos miembros dirigida por  asambleas democráticas anuales.

El fax iba dirigid a “TG en Suecia” y no dejaba lugar a dudas: TG (Teachers Group) no debe perder el control sobre UFF. Narvestad quiere un organización que asegura la contidad de diner que fluye a TG tanto desde “cuentas grandes” como de ingresos pequeños. Se debía dar la impresión de formar parte de una tradición sueca. En realidad, todas las asociaciones de UFF en Suecia las regenta las mismas cinco o seis personas.

Por tant, sólo sobre el papel UFF constituye una organización independiente – todos los que están en la junta de la empresa son miembros de TG y cumplen ordens directos. Dagens Nyheter también publica hoy un documento que demuestra la conexión entre la asociación sueca UFF y el líder sectario Mogens Amdi Petersen. Cada año UFF envía cantidades considerables de dinero, según sus propias indicaciones unas 100.000 coronas (11.000€) a la asociación Net Up en la localidad de Ulfsborg, la cuna del movimiento Tvind. Net Up es el departamento de captación de Tvind/TG y la dirección de la factura es la misma que la que utiliza Mogens Amdi Petersen – y otros diez nombrews de altos mandos de Tvind – como su dirección oficial: (fax publicado aquí)

La “Cuenta 90” sólo se utiliza por apariencia

UFF tiene una “Cuenta 90”. Debía garantizar que las donaciones se usan como es debido, per durante el año 2000, UFF sólo responde por aproximadamente 103.000 coronas (11.250€) en la cuenta 90, lo que es una mínima parte de lo que ganan.

Incluido en estos 103.000 coronas están los 50.000 coronas (5.500€) donado por la asociación Ayuda al Desarrollo de los empleados de Volvo.

“Donamos este importa a un proyecto especial”, afirma el presidente Sigvard Kunni, quien se muestra sorprendido porque UFF ingresa el dinero en la “cuenta 90” sin identificarlo.

“No es lo que nos prometieron.”

UFF tiene alrededor de mil huchas en tiendas y restaurantes, pero a pesar del mensaje en las huchas que afirma que la asociación tiene una “cuenta 90”, el dinero recaudado no se ingresa en esa cuenta, pero en otras cuentas dentro de la organización. El año pasado, aproximadamente 400.000 coronas (44.000€) fueron recaudados mediante las huchas, afirma el director adjunto Trond Narvestad.

No se vacía las huchas de la forma correcta, explica Frii, el Consejo de Recaudación de Organizaciones Non Gubernamentales. Es uno de los motivos por el que a UFF se le ha negado la pertencencia a este sociedad gremial.

Cuando vacían las huchas debe haber dos personas presentes y se dee recontar el dinero de un modo especial. UFF no lo hace”, afirma Eric Zachrisson, presidente de Frii. Incluso parece que UFF ni si quiera sabe quien recoge el dinero de las huchas. Hay un tipo llamado Göran que dedica a jornada completo a ir por allí en coche para vaciíar las huchas, pero ni en UFF de Gothenburgo ni de Estocolmo nos  pueden decir qué apellido tiene ese tal Göran. Tampoco nos informan como entrar en contacto con él.

Según thomas Gregersen, el presidente de UFF, no es raro en absoluto que el dinero recaudado no vaya a la “cuenta 90”. “el hecho de tener una cuenta 90 significa que la fundación  de control de Recaudaciones (SFI) puede comprobar todas nuestras otras cuentas. No tenemos  que emplear la “cuenta 90” especialmente.” , explica Thomas Gregersen.

¿Por qué tiene una cuenta 90 si apenas la utiliza?. “Queremos el sello del SFI, demuestra que somo una asociación seria”, afirma.

Entre los miembros de Frii no es habitual que no se utiliza la cuanta 90 cuando se recauda el diner de las huchas.

Lars Sandberg, el director de SFI, admite desde diferentes direcciones se han planteado preguntas sobre UFF.

“Pero nuestras comprobaciones se apoya en el hecho de que todas las organizaciones tiene un auditor que repasa la actividad económica y nos informa de la manera que convenimos. UFF cumple con esto”, afirma Lars Sandberg.

Una organización no transparente complica el control

La UFF no sólo encubre cómo la finalidad del dinero, además mantiene asociaciones de doble origen y presentaciones malversadas/ mal encauzadas-dirigidas que complican comprender el conjunto.

La UFF está compuesto de asociaciones de muchas capas y utiliza una clase de presentación de cuentas empresario que es poco común para asociaciones de caridad. Una asociación no puede poseer a otra. Cualquiera que desea saber algo sobre las cuentas del negocio recibe el informe de la UFF de Suecia.

En ninguna parte afirme que la UFF es un movimiento que vale millones o que la mayoría de la ropa recogida se venda en el Este. Y cualquira intesado  en conseguir la presentación económica anual de la UFF en Escolmo tiene grandes problemas. Allí es donde está el negocio. Solo miembros puede conseguirla. Y siendo una asociación, UFF tiene pocos miembros. Trond Narvestad afirma que UFF tiene 19 miembros, dividido sobre dos asociaciones. Diez de ellos forma la junta directiva. De acuerdo con Thomas Gregersen ambas asociaciones tiene 65 miembros en total.

“A las reuniones anuales sólo asiste la junta directiva y algunos pocos más”, afirma Sven Dahne, miembro de la junta directiva de la UFF en Suecia.

Dagens Nyheter rogó repetidas ves a Thomas Gregersen tomar parte en las cuentas econonicas anuales, pero sin éxito. En respuesta a una pregunta directa, Thomas Gregersen opto por citarnos la magnitud de los ingresos y los gastos de la asociación. Se trata de cerca de 80 millones de coronas (8,7 millones de euros) de ganancias por el ejercicio del 2000, nos asegura. En parte, provienen de las ventas en tiendas de segunda mano y en parte de ventas de ropa usada en el Este.

El hecho de optar por la presentación empresarial de las cuentas de la asociaciones, UFF puede decidir qué información se pública. El resultado es que la UFF de Suecia muestra activo que son de UFF de Estococlmo.

“Lo hemos hecho así para separar la asociación que recauda el dinero de la activdad empresarial. El motivo por el que incluimos información de UFF de Estocolmo en la presentación de UFF de Suecia es nuestra voluntad de presentar una visión de nuestro negocio”, explica Thomas Gregersen.

Si la UFF, se dirige como una asociación sin ánimo de lucro con objetivos de interés general, al negocio se conceden reducciones fiscales. Si no en la cuentas se citan los beneficios, no se puede comprobar que la empresa realmente no tiene ánimo de lucro. Existen muchas compañías comerciales  vinculados con la matriz Humana People to People.

Per Olov Johansson, juez en PRV (Organismo de patentes y registros) es muy crítico con la organización de UFF.: “Llamar a un negocio asociación significa que no dispone de la misma presentación general y que las autoridades públicas no puede comprobarla de una forma igual que una sociedad limitada. Asimismo, uno puede preguntarse por qué la UFF que tiene tiendas no tiene que pagar impuestos sobre sus ingresos,”, afirma.

Otro detalle extraño es que las personas que dicen que forman parte de la junta directiva de UFF no tiene esta función según las listas oficiales. Cada vez que hay cambios dentro de la junta, se debía comunicarlo a las autoridades, pero ya hace muchos años que no se cumple con ese requisito. Los que dirigen la UFF no salen en las listas oficiales. Menos una, todas las personas citadas marcharon hace años. Entre ellos una señora de 72 años con el que Dagens Nyheter se puso en contacto. Está muy disgustada por el hecho de que le presenten como un responsable de la empresa.

“No estamos obligados a notificar cambios dentro de la junta”, es lo que afirma Thomas Gregersen en un primer momento. Luego, dice que se corregirá este error.”