El Opus Dei escuchará a las 42 miembros que denunciaron privación de la libertad

Por |2022-06-29T13:38:26+02:0025 junio, 2022|Opus Dei|

La Capital (Argentina), Laura Vilche, 25.06.2022

Hace más de un año, 42 mujeres, ex numerarias auxiliares (sirvientas) del Opus Dei en su juventud, denunciaron públicamente haber trabajado por años limpiando para la institución y sus miembros sin cobrar un peso, sin aportes, privadas de la libertad y alentadas a los autocastigos en base a cilicio y sogas. Todas son de origen humilde y captadas en distintas provincias y países limítrofes: siete de ellas «sirvieron a Dios» en Rosario. Y tras esperar reparación económica y perdón de toda la curia, lo que incluye también al Papa, solo se enteran ahora por la web oficial que esta rama ultraconservadora de la Iglesia Católica conformará una «comisión de escucha y estudio del caso» con psicólogos incluidos.

Claudia Carrero, ya fuera de la organización desde hace años, residente en Rosario y una de las denunciantes, le dijo a La Capital: «No iré a una comisión conformada por miembros del Opus, quieren ser juez y parte. Tenemos representante legal, que se comuniquen con él que tiene la denuncia detallada de todas nosotras, que vean nuestros testimonios en los videos, en las notas. Esto no solo pasó en la Argentina y ellos lo saben».

El abordaje del conflicto convoca a exponentes mundiales en Rosario

El vicario de la recientemente conformada Prelatura del Opus Dei en la Región del Plata, que incluye a los miembros de Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay, Juan Llavallol, decidió constituir recién ahora una comisión de escucha y estudio sobre los cuestionamientos las ex numerarias auxiliares.

Se lee en la nota que el Opus considera que se dejó transcurrir un tiempo «prudencial» desde el reclamo público y se subraya que «pese a la inexistencia de una denuncia formal en los tribunales (frente a los que siempre se estará a total disposición)», se busca «generar un ámbito concreto que permita conocer con mayor detalle esas experiencias y el contexto en el que tuvieron lugar, a partir de una mejor comprensión de lo sucedido y poder adoptar así medidas de ayuda».

La cabeza del Opus en la región asegura que «desde los comienzos del conflicto, las autoridades de la Prelatura han deseado escuchar, acompañar y pedir perdón a aquellas personas a las que no se haya sabido atender con la generosidad y el afecto que necesitaban» y da «inicio al proceso de escucha abierto a quienes estarían realizando los reclamos». Y se adelanta cómo actuará la comisión: «Aunque la mayor parte de las entrevistas tendrán lugar en Buenos Aires, la comisión tiene previsto viajar a Rosario y Asunción (Paraguay) en el caso de que alguna de las 43 mujeres (N de la R: en principio fueron 43 y ahora son 42) que viven allí quisiera ser escuchada. Se contará con el acompañamiento de una psicóloga. Al finalizar el periodo de escucha y estudio, la comisión presentará sus hallazgos y recomendaciones al vicario regional, a partir de las cuales tomará las decisiones que considere oportunas».

El representante legal de todo el grupo de mujeres, Sebastián Sal, dijo que le causa «curiosidad» que tengan que venir del exterior autoridades del Opus para investigar qué pasó aquí. «El Opus es una organización vertical y ultracontroladora y lo que les pasó a estas mujeres pasó en otras todas partes del mundo donde existe La Obra: México, España, Irlanda. Tal vez deberían empezar a investigar por Roma porque una de las 43 trabajó allí. No recomendaré a ninguna de mis clientes que se presente».

Para él, esta acción «cínica» y «desprolija» es una mera formalidad. «Si las autoridades del Opus fueran honestas formarían, al menos una comisión encabezada por algún arzobispado, ni eso intentan y, cuando ninguna víctima se presente ellos empezaran a victimizarse mostrándose como que hicieron todo lo posible. Absurdo».

Hasta ahora ustedes esperaron respuesta y reparación del Opus y del Papa y no presentaron denuncia en la Justicia civil. ¿Seguirán en esa posición?

– En estos meses, tras conocerse públicamente en los medios la noticia que recorrió el país y varios del exterior, no paramos de recopilar información. Se sumaron más datos y voces. Nadie dijo que no presentaremos una acción judicial muy bien fundada, pero será cuando lo consideremos: el Opus no puede marcarles el tiempo a sus víctimas.

¿Ahora nos escuchan?

Otra ex numeraria que trabajó en Rosario dejó su testimonio bajo el seudónimo de Tuces en la web Opus Libros donde miembros de todo el mundo que se fueron de la organización dejan plasmadas sus experiencias. Tituló el mensaje como «El verdugo quiere juzgar a sus víctimas».

«Aprovecho para aclarar que la mayoría de los reclamos son del año 1980 al 2001, no vayan tan para atrás, ya existían leyes que nos amparaban y lo saben perfectamente. Y el reclamo sobre explotación y trata de personas no prescribe. ¿Ahora están dispuestos a escucharnos? Me parecería bien si fueran imparciales, pero ¿desde cuándo los verdugos juzgan a sus víctimas? ¿Cuándo un maltratador juzga a su maltratada? ¿Cuándo un estafador juzga a su estafada? No señores. El Opus no puede ser juez y parte», escribe en su descargo.

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