MARC AGLIATA| SOCIEDAD| EL Mundo, 8.01.1997

VALENCIA.- Una sentencia de la Audiencia de Valencia ha restringido al máximo el régimen de visitas de un padre separado a sus dos hijos con el fin de evitar que los dos menores adopten ideas o comportamientos de la secta a la que pertenece su progenitor.

Según la Sección Séptima del tribunal valenciano, el Movimiento Gnóstico Cristiano Universal de España es «una secta destructiva» cuyos planteamientos podrían «afectar psíquicamente» a los hijos de Pedro José C. y Carmen G.

Fue Pedro José C. quien inició los trámites de separación por «la quiebra del cariño o amor en la pareja». Sin embargo, según consta en el escrito del tribunal, la verdadera razón fue la negativa de Carmen a entrar en el Movimiento.

El 11 de diciembre de 1995, una juez de Valencia declaraba la separación de la pareja y establecía un régimen de visitas normal para el padre: fines de semana alternos desde las 20.00 horas del viernes a las 20.00 horas del domingo, más la mitad de las vacaciones de Navidad, Semana Santa, Fallas y verano. Ahora, sólo podrá tener a sus hijos en casa los sábados y domingos, y no podrán hacer noche en ella.

Con la primera sentencia, Pedro José C. aún disponía de tiempo suficiente para iniciar a sus hijos, de 13 y 6 años, en la doctrina de la secta. Así lo confirmaron psicólogos y asistentes sociales. El padre había llevado a los niños a algunas reuniones del Movimiento.

Para los magistrados, el Movimiento Gnóstico Cristiano Universal de España invoca «el culto desmesurado al fundador y la teoría de las relaciones sexuales como algo nocivo».