La Vanguardia (España), Gabriel Leerman, 28.02.2022

Su participación en E.T., el extraterrestre se limita a unas pocas escenas, pero sin embargo todo el que haya visto el clásico de Spielberg de 1982 sabe perfectamente quien es. Dee Wallace fue la actriz encargada de interpretar a la madre de los tres niños que alojan en su casa al encantador extraterrestre y la que es la última de la familia en enterarse de su presencia. Aunque cuando hizo aquella película el gran realizador estadounidense ya venía trabajando con grandes estrellas como Richard Dreyfuss o Harrison Ford, para su séptimo largometraje cinematográfico optó por poner el acento en los niños y su amiguito interespacial.

 

Probablemente la más conocida de todo el elenco cuando se estrenó la película era precisamente Dee, quien con una larga carrera en cine y televisión venía de protagonizar Aullidos para Joe Dante y había trabajado también en 10, la mujer perfecta bajo las órdenes de Blake Edwards. A casi 40 años de aquel estreno que cambió para siempre la historia del cine, Wallace sigue actuando, pero dedica la mayor parte de su tiempo a algo completamente diferente, ayudar a los demás a encontrarse a sí mismos a través de libros, clases y un programa semanal que difunde cada domingo por internet en las mañanas de California.

“Yo siempre escribí, me gradué en la Universidad de Kansas con una especialización en periodismo y colaboré con el periódico de mi escuela secundaria”, explica Dee en entrevista con La Vanguardia, y agrega: “Yo sentía que tenía que difundir mi trabajo sanador, en el que llevo ya 30 años. Cuando conoces la verdad y has descubierto cómo ser feliz, saludable y vibrante en tu vida, lo mejor que puedes hacer es poner todo eso en el papel. Por suerte tenía un nombre que la gente conocía y así fue como comenzó todo”.

Hasta la fecha Dee ha publicado cinco libros, con títulos como Despiértate ahora , Creación consciente , Todo es posible , Luz brillante , La gran E y el más reciente, Nacido: dando a luz a un nuevo tú , y ya tiene listo un sexto. Su filosofía de vida ciertamente le ha ayudado a superar duros momentos personales, como la súbita muerte de su esposo, el también actor Christopher Stone, a quien conoció en Aullidos y con el que trabajó en otro clásico del horror, Cujo , así como el suicidio de su padre y luego el de un hermano, ocurrido apenas dos años atrás. Quien quiera enterarse de todos los detalles de su método de autoayuda, solo tiene que visitar su web, www.iamdeewallace.com, donde también puede contratar media hora a solas con ella por la módica suma de 132 euros.

En la entrevista, Dee cuenta que a lo largo de los años se ha encontrado regularmente en convenciones de fans con Henry Thomas y Robert McNaughton, quienes interpretaron a sus hijos varones en E.T , pero que no ha vuelto a ver a Drew Barrymore, la que con 7 años encarnó a Gertie, la pequeñita de la familia Taylor: “De niña era verdaderamente explosiva. El primer día en el plató, yo estaba sentada esperando mi turno y Drew llegó y me avisó de que se iba a sentar en mi regazo, y eso hizo”.

“Ella ya sabía quien era y quien quería ser”, recuerda, para luego afirmar: “Lo que más disfruté en ese rodaje fue ver a los niños jugando juntos cuando tenían tiempo libre. También incluían como si fuese uno mas a un niño sin piernas que se desplazaba en un monopatín, y que era quien usaba el traje de E.T. en las escenas de la cocina”.

Wallace señala que aquella película, la más taquillera de la década, fue la primera en presentar a una madre soltera, un papel que repitió muchas veces a lo largo de su carrera, y que su contratación no fue obra de la casualidad. Spielberg le había hecho una prueba para una película anterior, Frenos rotos, coches locos , que dirigió Robert Zemeckis pero en la que ejerció como productor ejecutivo: “Ese día vio a la madre que había en mí, y por eso directamente me ofreció el papel cuando llegó el momento de hacer E.T . Steven tenía una madre muy fuerte que era la que se ocupaba de la casa. Y yo conocía el tema muy bien porque crecí con un padre alcohólico y una madre que se ocupaba de mí y de mis hermanos y logró que a los tres nos fuese muy bien”, dice.

Admite que mientras la filmaba nunca imaginó que esa película tendría tanto éxito, pero supo que había sido testigo de algo especial mientras rodaban la escena en la que el pequeño extraterrestre se marcha mientras toda la familia le despide: “Yo tengo una técnica que me permite vivir el momento, y creo que en la pantalla se puede ver en mi rostro la emoción que me había provocado el instante mágico que estaba presenciando”, relata Dee con tono nostál­gico.