BLANCA CIA – Barcelona El País, 09/07/1993

«Gracias, Jesús, porque me has enseñado la verda0, decía el estribillo, de la canción que cinco niños interpretaron ayer en la Audiencia de Barcelona. Eran algunos de los hijos de los 10 supuestos Niños de Dios absueltos por los tribunales de todas las acusaciones. Niños, padres y sus abogadoscomparecieron ante los medios de comunicación para expresar su «agradecimiento a la justicia» criticar a sus detractotes y anunciar posibles acciones judiciales.

Los congregados anunciaron que algunas de las Familias Misioneras se irán. «Vinimos a ofrecer algo. Pensamos que podíamos ser una bendición para las gentes de aquí, pero seguiremos consejos de Jesús: si sois atacados, id a otro lugar», manifestó Lucas Hernández, uno de los 10 absueltos por la Audiencia de Barcelona de los cargos de fundación de centro de enseñanza ilegal, asociación ilícita y lesiones psíquicas.Los ahora absueltos centraron sus críticas en el proceso judicial: «Jamás hemos cometido ninguna de las barbaridades que nos achacan nuestros enemigos». Los enemigos de las Familias Misioneras son, en su opinión, las organizaciones antisectarias -y citaron a Projuventud a la que tildaron de «totalitaria» e «inquisidora».También se quejaron del trato recibido por los medios de comunicación, que «siguen aplicándonos términos peyorativos como el de secta destructiva «.

Los supuestos Niños de Dios anunciaron que están estudiando con sus abogados el inicio de acciones que podrían ser civiles en el caso de los medios de comunicación y del Departamento de Bienestar Social de la Generalitat, y penales si llevan ante los tribunales a la policía autonómica, que desarticuló el grupo hace tres años. Los supuestos Niños de Dios se quejaron fundamentalmente de que las autoridades les apartaran de sus hijos.

Los absueltos comentaron que, a raíz del proceso, algunas de las familias tal vez cambien de forma de vida. Insistieron en que no tienen nada que ver con la secta Niños de Dios y al ser preguntados sobre si sabían el actual paradero de Moisés David -sobrenombre que utiliza el líder de la secta, David Berg-, uno de ellos dijo: «No sabemos nada de ese señor». Con caras sonrientes y rodeados de algunos de sus hijos, acabaron la convocatoria cantando al son de una guitarra.