Las Provincias (España), Belén Hernández, 1.02.2024

Las sectas no están tan lejos como pensamos. Forman parte de la realidad. Miguel Perlado, psicoterapeuta, fundador de la Asociación para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP) e impulsor de los Encuentros Nacionales sobre Sectas, advierte que la Comunitat Valenciana es uno de los puntos de España que más aglutina estos grupos, compitiendo con grandes urbes como Madrid o Barcelona.

Según las estimaciones de los expertos, en la Comunitat podrían haber cerca de 60 grupos bien establecidos. Pero, ¿qué es una secta? Perlado establece tres criterios para distinguirlas: debe tener un liderazgo que exija una devoción exclusiva e incuestionable, también debe existir un nivel de control excesivo sobre los sentimientos, pensamientos y acciones de las personas, generándose un daño derivado de esta relación de dependencia y de control psicológico, dejando secuelas graves en la persona que ha formado parte del grupo.

Con la pandemia, el número de las formaciones ha aumentado. Se ha creado una nueve vertiente ‘conspiranoica’ con las personas que creen en la existencia de platillos flotantes u otro tipo de creencias que se alejan completamente de la lógica y la razón. Hay diversas vertientes de las sectas. «Hace 25 años las que más proliferaban eran aquellas relacionadas con temas religiosos. Ahora las más populares son aquellas que tienen que ver con la espiritualidad y con la sanación», explica el experto. Estas sectas que prometen ayudar a los miembros con su desarrollo personal y a curar sus heridas internas también pueden estar relacionadas con el consumo de sustancias, como la ayahuasca.

Los tiempos cambian y las formas de captación de las sectas también. Miguel Perlado explica que se ha creado una nueva tendencia de formaciones que surgen a través de redes sociales. Aquí también entra en juego «el comportamiento de personas denominadas ‘influencers’ que pueden dar consejos que impliquen un riesgo para la población. Eso por no hablar de todos los remedios falsos para curar enfermedades», detalla el experto.

Los perfiles de las víctimas que buscan los captadores de las sectas también son muy diversos. Van desde jóvenes, con estudios universitarios y una mentalidad idealista e inconformista hasta aquellas personas que ya han tenido con anterioridad relaciones de dependencia, ya sea de tipo sentimental, sexual o de abuso de sustancias. Entre los miembros de una secta se puede encontrar realmente gente de todas las edades, desde niños hasta personas de mediana edad que están pasando por una crisis.

¿Cuál es el factor común que comparten las víctimas de una secta? Perlado describe que el perfil más atractivo para estos grupos tiene que ver con personas fácilmente dóciles, sumisas, obedientes y que no cuestionen la autoridad del líder. Los captadores no eligen al azar a los nuevos miembros. «Muchas veces escanean hasta su grupo de amistades y su entorno familiar antes de acercarse a ellos», matiza el experto.

La táctica que emplean es hacerse sentir a la persona escogida, «especial». Hacerle sentir parte de un grupo. Incluso muchas veces los captadores se infiltran en actividades para buscar a los nuevos miembro reproduciéndoles un discurso aprendido para conseguir ganarse su favor y que se interesen por formar parte de la secta.

En 2022, la Policía Nacional desarticuló una secta que estaba asentada en Vistabella del Maestrazgo, en Castellón. Algunos de los arrestados están acusados de abusar sexualmente de otros miembros de la secta, tanto mayores como menores de edad. El líder del grupo se llamaba Antonio G. L. y tenía 64 años de edad. El hombre se autodenominaba un «enviado de Dios» y era autor de dos libros de autoayuda.

Decía que era capaz de curar el cáncer y regentaba una herboristería en Castellón hace años. Este es uno de los casos que han pasado a manos de la Justicia. Aunque, como destaca Perlado, es difícil llevar estas organizaciones a los juzgados y lo que hay que acreditar es que los miembros hubieran sufrido un daño, un perjuicio económico, psicológico, moral y espiritual.

También suele ser complicado que los integrantes abandonen la secta. Como especifica el fundador de la Asociación para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP) hay varias maneras de abandonarla. La primera es mediante la expulsión dado que los líderes consideran que la persona «no es digna» ya porque se desvía de la doctrina que le intentan inculcar o porque no cumple con los dogmas. «La persona se queda muy dañada y experimenta sentimientos de culpa y trata de cambiar su comportamiento para que la vuelvan a admitir», revela Perlado. Otra manera es después de una intervención policial, en ese caso nos dice que los miembros quedan sumidos en una zona de nadie. También hay casos en los que la persona abandona la secta de manera espontánea «aunque pueden haber pasado 10 ó 20 años dentro. Esto es porque el miembro experimenta una serie de ‘clics’ hasta el definitivo», comenta el experto. La última manera se conoce como «desprogramación», tarea a la que se dedica Perlado, junto a su rol como perito forense en juzgados, consistiendo en que, los familiares, a través de reuniones con la persona que se ha unido a la secta, intentan, con la ayuda del especialista, abrir la mente de la persona.

Alicante acogerá el  IX Encuentro Nacional sobre Sectas

La Asociación para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP), especializada en dinámicas de sectarismo, junto con el Grupo de Trabajo sobre Derivas Sectarias del Colegio de Psicología de Cataluña (COPC), EducaSectas y el Colegio Profesional de Psicología de la Comunidad Valenciana (COP-CV) convocan el IX Encuentro Nacional sobre Sectas que se celebrará los días 1 y 2 de marzo de 2024 en Alicante. Según los datos estimados por los expertos, un 1% de la población habría estado en contacto con alguna secta.

Los especialistas estiman que en España pueden existir cerca de 270 grupos. En Alicante observan la proliferación de grupos vinculados a prácticas terapéutico-sanadoras, parapsicológicas y otros con claros esquemas piramidales abusivos, aparte de prácticas de santería.