El País (México), Karina Suárez, 21.05.2022

Bailarinas en perfecta sintonía, coreografías marciales y telas brillantes se despliegan en cada acrobacia en el aire. Esto es Shen Yun, el espectáculo dancístico que está de gira en distintas ciudades de México. “China antes del comunismo” pregona el eslogan central de su presentación. La frase resume el abierto enfrentamiento que la compañía de danza –fundada en 2006 en Nueva York – sostiene con el Gobierno chino al declarar su anticomunismo y como fuente de inspiración al Falun Gong o Falun Dafa, una disciplina considerada por las autoridades chinas desde 1999 como una “secta destructiva”. Ante este enfrentamiento, el desembarco de la compañía en México no ha estado exento de polémica. La Embajada de China en el país ha invitado a través de las redes sociales a no acudir a dichas presentaciones, e incluso, han enviado cartas a los Gobiernos estatales donde se han presentado para deslindarse del espectáculo.

Shen Yun Performing Arts, que se presenta a sí misma como una compañía de danzas clásicas chinas, danzas étnicas y folklóricas, no esconde en ningún momento su oposición al Gobierno de China. Al compás del gong, de luces y vistosos disfraces de colores en 80 bailarines, el espectador recorre historias de leyendas, amores y dinastías hasta llegar hasta los episodios contemporáneos. “Algunos actos también tocan el tema de la China actual, arrojando luz sobre la opresión que muchos sufren por sus creencias espirituales” menciona la compañía en su sitio oficial. Una óptica contra la que desde hace años está en choque frontal con el Partido Comunista chino.

A través de su cuenta de Twitter, la Embajada de China en México afirma que el espectáculo Shen Yun es una herramienta política para que la discipline Falun Gong lleve a cabo “su propaganda de secta”, afirmó que lejos de intenciones culturales, las funciones tienen un propósito propagandístico en contra de China y para recaudar dinero, que solo engaña a los espectadores. “Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, fabrica y propaga falacias antihumanas y anticientíficas, e implementa control mental extremo sobre sus creyentes, por lo que constituye un grave daño a la sociedad. Más de 1.000 creyentes de Falun Gong en China murieron porque cuando enfermaron se negaron a buscar tratamiento médico, cientos de creyentes de Falun Gong se suicidaron o se autolesionaron, y más de 30 personas inocentes fueron asesinados por creyentes de Falun Gong”, señaló la Embajada a través de una serie de mensajes publicados el pasado viernes.

La cruzada del cuerpo diplomático contra la gira de Shen Yun en México y del Falu Gong fue más allá. El Gobierno de Querétaro reconoció que días antes de que el espectáculo se presentara en la entidad recibieron un correo electrónico por parte de la sede diplomática para señalar que la presentación no representaba en ningún sentido la cultura china. La misiva enviada por correo estaba en sintonía con el comunicado que también difundieron en la página oficial de la embajada. “Se espera que los amigos mexicanos que aprecian y aman la cultura china presten atención a distinguir la autenticidad y se mantengan alejados de las llamadas representaciones de Shen Yun de Falun Gong”, para no ser engañados y aprovechados por la secta destructiva”, mencionaba la misiva. Pese a la advertencia, las funciones en Querétaro el pasado 10 y 11 de mayo en el Teatro Metropolitano registraron un aforo total e incluso contaron con la presencia de la secretaria de Cultura estatal, Marcela Herbert.

Además de Querétaro, la compañía dancística ya se presentó en Ciudad de México y San Luis Potosí, próximamente darán funciones en Monterrey, Nuevo León. Paradójicamente, aunque Shen Yun ha dado la vuelta al mundo presentándose en distintas ciudades de Estados Unidos, España, Alemania y Francia, está prohibido que entren en China.

El Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, es una variante de los ejercicios tradicionales de qigong, una especie de respiración-meditación, que muchos chinos creen que pueden aumentar y canalizar la fuerza vital. Con un acompañamiento de música especial se realiza distintas rutinas bajo las que pretenden armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu. Esta disciplina fue fundada en 1991 por Li Hongzhi –un exguardia de seguridad chino— y toma su nombre del término falun que significa, rueda de la ley. En 1999 la práctica de esta escuela fue prohibida por el Gobierno chino. Para sus practicantes la represión surgió como un intento de socavar la fuerza de adeptos, que según ellos llegaron a más de nueve millones, sin embargo, la versión de las autoridades advierte que es la prohibición, responde a que es una secta peligrosa para la sociedad.

Jennifer Pascual, de 37 años, es empresaria y practica el Falun Gong en Puebla. El punto de inflexión para acercarse a esta escuela fue un problema laboral hace nueve años. Ella editaba una revista de turismo en el Estado y uno de sus clientes quedo a deberle alrededor de 200.000 pesos. Una de sus amigas, al verla tan agobiada y sin poder dormir, la invitó a practicar los movimientos a través de internet. De acuerdo con su testimonio, su salud y sus relaciones de trabajo y personales han mejorado desde que es practicante de los movimientos y meditaciones que promueve el Falun Gong. Para ella esta disciplina ha significado un cambio a un mejor estilo de vida.

En sintonía con las publicaciones de los sitios web del Falun Gong, la joven poblana da por válidos los testimonios de persecución, extracción de órganos y tortura que han difundido desde hace años los practicantes de esta escuela a nivel global. “Ahorita, pues sigue la persecución, ya son más de 20 años y tratan de echarnos que el Falun Dafa es una secta, que estamos en contra del comunismo y no, lo único que queremos es el fin de la persecución”, asegura. Pese a que es consciente de los amagos que han recibido los practicantes de lo que ella llama “método milenario”, la empresaria afirma que no tiene miedo y, por el contrario, que seguirá practicando y difundiendo este disciplina.

El académico de la UNAM, Genaro Beristain Aguilar, explica que a diferencia de otras escuelas de artes marciales como el Jiu-jitsu, el Falun Gong comenzó a tener también una serie de críticas al Gobierno Chino de alejarse de los principios confucianos y budistas que durante mucho tiempo permearon en la sociedad china. “No lo considero como una secta porque las sectas actúan de manera oculta, ellos más bien son una escuela de arte y han tenido roces con el Gobierno de China por su interpretación de lo que debería ser el Gobierno actual de la República Popular”, añade.

El experto se muestra escéptico sobre las acusaciones de los adeptos del Falun Gong de persecuciones masivas y extracción de órganos que se han propagado a través de Internet, sin embargo, Beristain Aguilar no descarta que existan incidentes de encarcelamiento de personas de esta escuela a los que considera disidentes para someterlos bajo sus cuestionados procesos de adoctrinamiento para que dejen de realizar estas prácticas. “El Partido Comunista sí es muy receloso de los distintos entallamientos que puedan surgir al interior del país”, zanja.